Mar 08, 2017
Gabriel
García Márquez es sin duda uno de los escritores que revolucionaron la
forma de escribir en la literatura de fines del silgo XX.
Nació
a la literatura en “El Espectador”, un
periódico donde realizó su labor como reportero. Según cuenta la leyenda, el adquirió el apócope de “Gabo” que le impuso Eduardo
Zalamea Borda, quien era
subdirector del periódico.
El
escribir diario, leer con desmesura y redimensionar historias con la premura de
las noticias, generó un escritor preciso y documentado (siempre había un temor
en el periódico: que nos tomara desprevenidos el abominable hombre de las
nueve, es decir, el jefe de redacción… dice Gabo).
Esta
intensa actividad formó a un
escritor sólido e imaginativo que nos
dio textos llenos de una sensación de que todo lo dicho había acaecido como preciso acontecimiento en la realidad.
Sin embargo solo era parte de una febril imaginación que tenía la templanza,
para decirse como cierta.
El
dígito siete, sin duda, era un número de suerte de García Márquez. Plinio Apuleyo en el libro de
conversaciones llamado “El olor de la guayaba” destaca que Gabriel García Márquez
nació el 6 de marzo de 1927.
El
7 de junio de 1967 Gabo publica “Cien años de soledad” su obra más famosa, por
lo que este año celebramos 50 años de la aparición de esta extraordinaria novela.
Recordemos que en una semana vendió 8 mil ejemplares; de allí en adelante el
éxito fue asegurado y la novela tuvo una
nueva edición cada semana, pasando a comerciar
medio millón de copias en tres años. Además fue traducida a 24 idiomas y ganó cuatro
premios internacionales.
Un
dato curioso, es que una de las obras
que más impresionó a Márquez, fue la de un autor que nació 10 años antes que
él, en 1917, nada menos que Juan Rulfo. La novela de Pedro Páramo,
y los cuentos reunidos con el título “El llano en llamas” influyeron en
su forma de sentir la muerte.
García
Márquez vivió la mayor parte de su vida en su casa de la ciudad de México; a partir de
1960, en este lugar escribió “Cien años de soledad”, en el número
19 de la calle Palma de la colonia San Ángel, al sur de la ciudad.
En
un homenaje que la Academia de la Lengua
Española hace a García Márquez en Cartagena de Indias, Carlos Fuentes dice que la obra de Márquez le da
nombre a América; sin duda, es una
descripción afortunada.
Por
otra parte, la postura política de
Gabriel García Márquez despertó muchos enojos y simpatías, a los políticos y
estadistas del mundo lo que lo convirtió un personaje incómodo.
¿Qué
sería de nosotros sin sus escritos?
El
olvido, solamente, el olvido, ya que nadie nos
hubiera recordado.
¿Quiénes
seriamos sin estos abruptos de memoria?
Sin
duda nos enseñó a leer y a escribir una realidad que tenía injusticia,
ignorancia y sobre todo una fuerte costumbre regional que nos hacia un mundo
raro, diferente, distinto, un realismo mágico que con él adquirimos para
siempre.
Para
llegar a la literatura de García Márquez
solo hay una llave portentosa: su lectura.
Macondo
y México estamos de fiesta en este aniversario 90 del nacimiento de García Márquez y 50 años de la aparición de su obra
Cien Años de Soledad.

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