Jun 28, 2017
En
estos últimos días del mes de junio hubo dos acontecimientos importantes para
el mundo de la cultura, uno nacional y otro local. El día 19 de junio apareció
en el Diario de la Federación la Ley de
General de Cultura y Derechos Culturales.
En
su “Artículo 2.- La Ley tiene por
objeto:
Reconocer
los derechos culturales de las personas que habitan el territorio de los
Estados Unidos Mexicanos;
Establecer
los mecanismos de acceso y participación de las personas y comunidades a las
manifestaciones culturales;
III.
Promover y respetar la continuidad y el conocimiento de la cultura del país en
todas sus manifestaciones y expresiones;
Garantizar
el disfrute de los bienes y servicios que presta el Estado en materia cultural.
Promover,
respetar, proteger y asegurar el ejercicio de los derechos culturales;
Establecer
las bases de coordinación entre la Federación, las entidades federativas, los
municipios y alcaldías de la Ciudad de México en materia de política cultural.
VII.
Establecer mecanismos de participación de los sectores social y privado, y
VIII.
Promover entre la población el principio de solidaridad y responsabilidad en la
preservación, conservación, mejoramiento y restauración de los bienes y
servicios que presta el Estado en la materia”.
Qué
bueno que pronto aparezca el reglamento que determinara las precisiones de esta
ley.
El
otro acontecimiento, es el inicio de la estancia presencial de los alumnos de la Maestría en Gestión y Promoción
Cultural de la Universidad Autónoma de Coahuila. En la ceremonia de
inauguración hubo dos actividades: una fue un homenaje a Carlos García
Martínez, antropólogo, médico pero sobre
todo gran Gestor Cultural y excelente
funcionario en la Secretaria de Cultura
Federal, y en esta ocasión gran ausente en las asesorías de esta
maestría. Duele su muerte pero seguimos
disfrutando las enseñanzas y pasiones por entender un mejor mundo a partir de
la cultura.
Además
se realizó la presentación del libro del autor: Mac Gregor, José Antonio (coordinador). Proyectos culturales:
sus configuraciones y desafíos para el cambio social México, Secretaria de
cultura, dirección de vinculación
cultural, 2016. 280 pág. (colección intersecciones, vol. 37) ISBN:
978-607. Esta presentación estuvo a
cargo de quien esto escribe y dos de los autores de este libro.
El
desarrollo de nuestra zona territorial
en los últimos 35 años tiene una serie de transformaciones que sin duda han
cambiado la vocación económica, en
especial los de la región sureste del estado de Coahuila
Esta
región sur se convirtió en industrial, específicamente maquiladora. Los trabajadores contratados adquirieren
seguridad laboral (tan volátil como segura)
la región se debate en todo
género de urgencias y jaloneos de
infraestructura, de educación, de recreación, ocio y de cultura en general.
Poco
a poco se fueron consolidado en la comunidad varios aspectos, ahora se
ofrecen: mejores y robustecidas
vialidades, la educación responde a las
demandadas por las industrias de la región, donde la mano de obra
calificada técnicamente debe incluir el inglés. Ellos
se convierten en un artículo de
cambio, sus proyectos de vida aparentemente seguros y exitosos, padecen desolados, nostálgicos y faltos de
identidad.
Recordemos
que Coahuila tiene el segundo lugar en suicidios a nivel nacional, jóvenes en
su mayoría que han terminado su vida, por no sentirse felices, satisfechos, con
esperanza. Yo creo que en la medida en la que se oprime a una sociedad todo se vuelve más inútil.
Sin
duda en la medida que se tiene un apoyo integral y poli funcional a nivel
cultural las personas pueden ser más felices. Por lo novedoso del tema, me
encantó esta obra Proyectos culturales: sus configuraciones y desafíos para el
cambio social; aquí se percibe la gestión cultural como una sombra angelical
que se unta a las paredes y va bendiciendo a las personas e instituciones, no para hacerlas superiores sino para
dotarlas de una nueva fortaleza, capaz
de vivir en mejores entornos o en mejores condiciones de supervivencia.
Colombia
es un gran ejemplo, de ella han salido nuevas formas organizativas para los aspectos sociales y culturales. Allá tienen
un trabajo de por lo menos 70 años ininterrumpidamente en políticas
culturales, con ello han obtenido
grandes beneficio para el desarrollo de comunidades y en específico le ha permitido desarrollar proyectos,
evaluación de los resultados de éstos y sobre todo ha generado
protocolos y metodologías que llevan a la construcción de la ciudadanía desde
la cultura.
Saltillo
en este contexto, del desarrollo de la ciudadanía, desde la cultura, aún es un territorio gentil, nada de patria
chica, nada de patrimonio común; existe: “la necesidad de instrumentar acciones
que comiencen a ubicar la gestión cultural más allá de la difusión de las
actividades propias de los circuitos de reconocimientos simbólicos
eurocéntricos.
En
su sentido más estricto, aquellas relacionadas con tradiciones y la memoria,
cuya finalidad principal es la formación de públicos para consumo cultural: el
fomento artístico, la animación sociocultural, la democratización de la cultura
y la administración de espacios culturales. Se siente por otro lado, la lucha
de tribus, la endeble consolidación de los gestores culturales, la
centralización de las actividades.
Por
ello debemos festejar la aparición de
la Maestría en Gestión y Promoción
Cultural en la Universidad Autónoma de Coahuila
sus egresados comienzan a dar sus propias batallas que ahora se reflejan
en la concepción, metodología y terminología de la reciente Ley de
General de Cultura y Derechos Culturales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario