Feb 15, 2017
¿Ser indocumentado es un delito, una
forma de vida,
el sueño americano o una mera circunstancia?
el sueño americano o una mera circunstancia?
Ahora
que la legislación norteamericana se ha puesto más severa con las personas que
desean ingresar a su país, aunada a la
condición de los indocumentados
que pasa por uno de los momento más difíciles de nuestra historia
actual, existen dentro de la historia de los indocumentados en Estados Unidos
distintos periodos, momentos ocurridos
durante el siglo XX y XXI, que son dignos de destacar.
La
revolución armada en México expulsó a una serie de personajes importantes, pero
junto a ellos gente que huía de la amenaza de la guerra. Estas migraciones coincidían con la
primera guerra mundial, los migrantes en especial, los braceros eran bien vistos.
Durante
los años veinte, Estados Unidos, recibió
otro puño de exiliados mexicanos cuando las
venganzas de ganadores y perdedores afloró sin piedad en el país. Para
los años treinta del siglo pasado, las cosas se volvieron difíciles en México
con el reparto agrario y la educación socialista que marcó a muchos migrantes
en Norteamérica. En esa época la línea fronteriza era solo una línea en la
tierra.
La
gran crisis económica mundial vio en los migrantes a Estados Unidos una carga
que había que aligerar, regresó entonces, a muchos de ellos a sus lugares de origen. La siguiente década de los cuarenta, con
motivos de la guerra mundial, los braceros, llamados así, fueron invitados en proyectos de buena
vecindad. En ese grupo se colaron muchos que por su propia cuenta se fueron
allá y se quedaron.
La
segunda guerra mundial enroló a muchos emigrantes en el ejército, mismos
que fueron al frente de la guerra, y quienes
buscaban un sitio en la sociedad americana a su regreso, si es que
regresaban. Por lo tanto los
asentamientos en: California, San Diego, Los Ángeles, Santa Bárbara, San
José, Sacramento, San Francisco, Chicago
y el Valle de Texas, tomaban ese sabor latino fundamentalmente mexicano donde
el pachuco, el compa, el brother, el carnal, carnalito, desafiaban a la policía
y en especial a la migra. Ese grupo
creó un estilo personal mixto de creencias y costumbres, seguían
creyendo en la Virgen de Guadalupe, en lo divertido del baile con los ritmos
del chachachá y del mambo.
Los
Zoot suit, los pujantes, los mojados fueron la gran fuerza de construcción en lugares específicos de
México, ya que eran de Jalisco,
Guanajuato, Zacatecas y por supuesto de
Michoacán. Cuando regresaban al terruño, iban cargados de regalos que traían en
la trocota e invitaban a los que acá sufrían la pena.
En
los sesenta era un riesgo ir a Estados Unidos de manera ilegal, pero también
era un deporte que se practicaba para beneplácito y especialmente para el gozo
de las familias que recibían las remesas
económicas de los que trabajaban allá, en el otro lado. El fenómeno se
comenzaba a tornar un tema de estudio por universidades y se creaban centros de
estudio especializados.
Los
movimientos sociales reivindicatorios maduraban con consignas como: “viva la
raza, cabrones”, y con liderazgos como el de
Cesar Estrada Chávez y su defensa a los derechos civiles a través de la
Asociación de Trabajadores del campo. La gente migraba a la cosecha, es decir
al campo y había circuitos de migraciones en Estados Unidos que seguían las cosechas de California a Texas y de Texas a Florida.
Ese
nomadismo cambió cuando lo asentó la construcción que los obligó a quedarse
todo el tiempo en espacios más reducidos, y en pueblos específicos.
El
trabajo para migrantes tenía un halito de bonanza mesurada, siempre en ascenso
que se comienza a complicar a fines de los ochenta, cuando las guerras de los
países centroamericanos expulsan a muchos ciudadanos, por lo que el fenómeno migratorio se comienza a endurecer. Los mexicanos tenían de ventaja por lo menos
tres generaciones de gente que llegó a acomodarse en estos mismos espacios;
continuaba la demanda de mexicanos y latinos para los trabajos incómodos.
Cierto,
los problemas de legalidad para la estancia adecuada de los migrantes tiene
sentido de circunstancia, lo malo que ahora con las políticas del actual
presidente Trump las circunstancias se han vuelto muy difíciles.
¿Cuántos
migrantes indocumentados existirán en los Estados Unidos, donde están alojados?
Antes
la admiración más grande era el número de los que pasaban a territorio
estadounidense. Ahora la circunstancia se admira por la pregunta: ¿cómo irán a
pasar?
¿Habrá
muro que los limite a transitar?

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