martes, 24 de octubre de 2017

Oct 20, 2017
Un bosque terapéutico

Para Marisela Jaime, Bertín Zavaleta y Carlos Somera
En el bosque hay misterio, hay leyendas de bienaventurados y malvados con enlazadas serpientes desafiantes que en su tránsito dejan huella. Los árboles son centinelas que se mueven en la sombra, ninguno es referencia, cambian dependiendo de la historia que se cuente y de los personajes que les dan sustancia. Algunos de estos protagonistas son egoístas y hacen breñas y los que son generosos  prenden árboles en la sierra como quien pone un nacimiento.
Yo sé de alguien que tiene su cabaña en la frontera del bosque. Hacia adentro, en lo oscuro del bosque se desprende un olor a infinito;  a una mezcla de olores a pájaros vivos y muertos. Los nidos de tortugas de tierra alojan todo el pasado, las águilas en las alturas  alientan la idea de futuro. Todos estos animales son necesarios para situarme y andar hacia adentro del bosque. El crepúsculo o el alba, donde los rayos del sol son débiles, son el mejor momento para adentrarse en el bosque, así los ojos verán a plenitud.
Algunos que fueron al bosque  platican que caminaron 800 pasos y se les reventó el zapato y se detuvieron a remendarlo, pero la verdad tan sólo fue un pretexto para no seguir. Había turbación, ellos  mostraron la prenda inservible y circularon a la orilla originaria. Los que siguieron cuentan que a su regreso vieron un camino de azucenas rojas silvestres, que reñían con unos rayos de luz que enmarcaban la alegría en el solar.
¿Dónde está el sol? decían y con sus gritos despertaron a las abejas que  les  indicaron comida, miel en panales vírgenes desbordantes de trabajo de  miles de abejas. Los osos mansos tenían las manos llenas de miel y su hocico lo lamían con singular mueca. Eso sucedió, decían con gran alboroto. Muchos no creímos los años que pasamos alejados del bosque y que eso nos hizo perder la capacidad de asombrarnos por lo rural y cotidiano. En la medida que nos alejamos de la relación agraria nos volvimos más insensibles a nosotros mismos.
El olor del bosque se impregna, tiene oxígeno, en una aspiración llenamos los pulmones hasta sentirnos incómodos por tanta pureza. Lo cotidiano esconde misterios, así mismo el bosque los reúne y nos asombra la vegetación tan peculiar que nace del esfuerzo entre las piedras y la tierra en delirio por caerse, musgos y lirios silvestres dan fe de estos arrestos.
El viento erosiona las lascas que salen como obstáculos al horizonte. Ellas esconden siluetas de misterios fantásticos; hay imágenes que proyecta hasta la otra loma con aumento lleno de grandiosidad que sorprenden a los resueltos observadores de los curiosos. Los curiosos se pierden en la inmensidad de las creencias. ¿Qué ves?
El  mundo al revés no en serio, ¿acaso no ves que ese cerro es un indio que está tomando agua?, no veo. Entonces nos enfrascamos en discusiones de distancias e intensidad en la mirada, puedes ver infinidad de veces el mismo punto y encontrarás una lectura distinta del paisaje. Conciliamos cuando alguien cede diciendo tienes razón esa figura de oso, ¡es un oso!  Ufano dice ¡tenía razón! ¿Verdad?
No puede agotarse el recuerdo de una tarde en el bosque ya que nuestros ojos,  los ojos lo miran sin mirarlos y lo apreciamos al evocarlo. Un claro ejemplo es "la cabaña de los sueños” donde los árboles circundantes homenajean al esfuerzo de los que fomentan la amistad y respetan la naturaleza. Marisela y Bertín se sorprenden   con la sierra pero sobre todo con el bosque y congregan árboles, fauna y aves pero sobre todo amigos y amistades; a esa reunión la llaman afectuosamente visita al bosque.
Esto sin duda es un ecosistema de protección favorecida. Por ese sueño de construcción, en esa minúscula parte del bosque se siente la protección de ese espacio de aire de libertad y de esperanza donde cuelgan un mensaje de bienvenida misma que dan las ardillas y cotorras serranas que con su agradable bulla anuncian con puntualidad cualquier cambio en el ambiente además de la entrada y salida a ese espacio en el bosque.
Ahora me interesa destacar esa fórmula generosa, ya que la patraña siempre se cuelga de estas bondades y ahí donde hay un empujón para mejorar y cuidar el bosque hay otros que fraccionan, talan e incluso incendian los bosques para cambiar el uso de terreno. Siempre hay lobos, con tamaño hocico, para amedrentar en el bosque.
Gustosos recientemente hemos visto que la relación de la lluvia con el bosque es maravillosa. El evento a veces es inquietante para los citadinos porque las descargas eléctricas, tan severas asustan, pero es bien sabido que como todo organismo vivo y juguetón, el bosque y la lluvia se divierten como cuando uno juega a las guerritas; aquí son truenos y agua que entran al organismo con la intensa lluvia. No hay cuidado,  los árboles saben bien del juego y alertan sus raíces y sus tallos, toman el agua hasta llenarse de ese líquido y que despiden lenta y cuidadosamente a través de pequeños arroyuelos de ojitos de agua cristalina. Un árbol henchido de agua tiene una belleza distinta, una fragancia excepcional. ¿Lo ha visto usted señor, señora visitante?
Un baño de bosque de vez en cuando en las distintas estaciones del año, ayuda a disminuir la ansiedad, el estrés, la tensión arterial, pero sobre todo aumenta el vigor.
El bosque es sosiego, a mí me gusta su sonido, más bien sus sonidos, los rayos del sol que cantan, las gotas de agua desafían en eco, hay resonancias en las hierbas, en las piedras, en los pájaros, en los animales y el viento es una sinfonía completa. Yo descubro el sonido de las flautas en el viento. ¿Será posible contar todas las experiencias del bosque?  ¿Usted qué opina estimado lector?

lunes, 23 de octubre de 2017

Oct 18, 2017

Los cubanos tienen algo en los oídos, en el cuerpo o en ambos sitios de su organismo, ya que la música les afecta de forma distinta. Cualquier asunto, para ellos, es pretexto para reunirse en el ángulo de una esquina donde  se recargan y comienzan a esparcir la  música a los cuatro vientos.
Claro que a mitad de cuadra pueden juntarse y dejar sonar las percusiones tan raras como ruidosas, o un tres cuchicheando  canciones sentidas o melancólicas.
Hay grupos  de músicos que andan buscando  a los quereres, o a alguien que les haga segunda para hacer una sonora descarga que puede durar el resto de la tarde. En ocasión la conga se convierte en un carnaval de sentimientos tan intensos, que juntan a toda la cuadra  e incluso el barrio.
A mí me gusta la guajira, tan campirana;  sus coplas hacen que uno sienta los sembradíos tan armoniosos y  laboriosos, o tiene los gritos  del llano que busca dejar un recado o un saludo.  La guajira tan sabrosa hace  punto cubano con coplas rimadas para el deleite de los escuchas.
El bolero es un estilo que viene fortaleciéndose a través de la trova cubana y yucateca desde el siglo XIX.  Muchos de ellos  tiene letras excepcionales que nos cautivan con la mayor facilidad, imagine:
La tarde
La luz que en tus ojos arde
Si lo abres amanece
y si lo cierras parece
que va muriendo la tarde.

Las penas que a mí me matan
son tantas que se atropellan
y como de matarme tratan
se agolpan unas a otras
por eso no me matan.
El bolero tuvo un gran impacto, pero la música de danzón, merengue, chachachá, mambo hicieron entre los años treinta y  setenta las delicias de los mexicanos, fundamentalmente de los estados de  Yucatán, Campeche, Veracruz y del Distrito Federal.
En las décadas de los años treinta a cincuenta un gran número de músicos cubanos salieron de la isla en busca de más amplios horizontes para sus talentos. La radio en los primeros años y la televisión dieron una buena cobertura a esos músicos y sus interpretaciones.
Entre esos artistas migrantes se pueden conformar  tres grupos:
1) Los que se quedaron en México;
2) los que estuvieron en México mucho tiempo y luego se fueron; y
3) los que estuvieron en México por corto tiempo.

Primer grupo (por orden alfabético)
Acerina (Consejo Valiente Robert) Lilón
Babuco (Tiburcio Hernández) Méndez, Silvestre
Beke, Félix Mercerón, Mariano
Berrio, Manuel Núñez, Arturo
Bruno Tarraza, Juan Núñez, Arsenio
Cabrera, Juan Luis O’Farril, Enrique
Chimenea (Pascual Capote) Palacios, Hortensia
Castro, Ramón (Manos de seda) Patterson, Lázaro
Cataneo, Francisco Pérez Prado, Dámaso
Cortés, Lázaro (Tony) Ponce Reyes, Tomás
Duarte, Pablo Renté, Emilio
Estrada, Aurelio (Yeyo el cantante) Roberto y Mitzuko
Fellove, Gabino (El Gran Fellove) Rodríguez, Tino
Fellove, Francisco Rodríguez, Lazara
Gárciga, Juan José Sosa, Alejandro
González, Joaquín
Julio, Alfonso (El Gallego de Matanzas)
Tamayo, Aurelio (Yeyo)
Tapann, Enrique (Tabaquito)
Vernier, Domingo (Mango)

Segundo grupo
Cané, Humberto
Cuesta, Silvia
Díaz Mena, Antonio (Chocolate)
Dorca, Ramón
Forcade, Carlos
Mendive, Kiko
Ruiz, Eulalio

Tercer grupo
Barreto, Justi
Chicho (Clemente Piquero)
Durán, Modesto
Moré, Beny
Santamaría, Mongo”

¿Recuerda usted la canción María Cristina, de Nico Saquito; el Sol de la Loma,  de Miguel Matamoros, o los Marcianos llegaron ya, de  Mariano Mercerón?
Los gritos característicos dicen mucho de los músicos y muchos de éstos se recuerdan por eso: “¡hey, familia: danzón dedicado al Kid Azteca y amigos que lo acompañan!”
Se oye el rumor de un pregonar, que dice así: el hierberito llegó.
Tanto la letra como la voz de Celia Cruz resuenan en los distintos puntos del país.
Todos hacían la gira en las famosas caravanas artísticas. Hubo concursos por sacar a los mejores bailadores y bailadoras de danzón,  chachachá, mambo, salsa y nueva trova, en el Distrito Federal.
Los bailadores levantaban polvo y en las localidades muchos demostraban sus dotes dancísticas. Estos ritmos eran interpretados por sujetos que habían adquirido su popularidad local. El “Chibirico” dejaba atónitas a las mujeres que  hacían pareja con él cuando danzaban. ¿Dónde anda el Gordo Vázquez? que ese danzón es su pieza favorita; “El arete de Mariles”  lo hace soñar y dejar el sentimiento en la pista.  Sin duda, son recuerdos  del Salón México,  del Salón Colonia, El Pirata,  El Azteca, y luego el California.
El ritmo Be bop en español lo  desarrollan el percusionista Carlos Daniel Lobo Navarro  y  el cantante  Ángel Melón Silva en la década de los sesenta con gran éxito; y precisamente de Lobo y Melón, amenizaron los sueños de los que nacieron en los años cuarenta cuando en el cabaret se tomaba ron Bacardi, ron Potosí o ron Castillo.

Sin duda fue una gran época que se alienta con nuevos músicos, entre ellos Alejando García ¡Virulo! que recientemente se presentó en Saltillo ante unos cien espectadores tan gratamente sorprendidos. 
Oct 13, 2017
Nadie es más que nadie

Sentirse menos es un malestar muy común y al que nos enfrentamos cotidianamente. Éste se manifiesta porque uno se siente incapaz, limitado, con una paralización general. El problema de las personas que se sienten inferiores es la autopercepción. Esa actitud hacia nosotros mismos no tiene objetividad, es tan subjetiva que se convierte en un tormento.
Puede uno sonreír, incluso hasta integrarse en charlas o conversaciones, parecer normal, pero está dolido y piensa: los otros tienen mejores cosas que yo, el pasto es mejor en otro predio. Esa sensación emocional de capacidades limita, uno no sabe hacer nada de pronto y pareciera lesionado con dolores espantosos. La sensación de autoestima tan baja tiene consecuencias, por lo que la pasión se esfuma por los agujeros de esa tela que nos cubre.
Sin duda, nuestra sociedad tan estratificada con categorizaciones absurdas ayuda a consolidar bloques que se convierten en contrarios a uno mismo sin razón alguna.
Cuando logras poner fin a tu intranquilidad bárbaramente larga, abres los ojos y chocan en tu cabeza pensamientos nocivos y peligrosos. Después de un vela duerme donde has soñado casi realmente que te persiguen, sales a gritar porque será otro día negro o verde, ya no sabes qué color pero sientes que será tan denso como la melcocha.
La ropa antes de colores más vivos comienza a ser más oscura, quieres pasar desapercibido y hay frases que se te agolpan, "tú no sabes hacer eso”, "no saldrá bien” .
Tenemos un caminar más lerdo y buscamos aislarnos a la brevedad. Que todo acabe pronto. Lo que anteriormente hacías perfectamente ahora dudas en realizarlo, es más, sabes que te saldrá mal y te preguntas: ¿Para qué lo intento? ¿Por qué me siento inferior? ¿Beneficia a alguien que me sienta interior?
La autopercepción que se tenga de uno mismo, el cómo te ves, es lo que determina la forma en que procesamos la información del exterior.
Es decir, la visión que tenemos de nosotros mismos es lo que marcará la manera en que percibamos, procesemos, almacenemos y recordemos las experiencias que nos ocurran.
Ubiquemos el problema que no está en los demás; el problema tiene que ver con uno y su  mundo interior.
Cuidado, porque nuestra sociedad produce una desigualdad e injusticia en los comportamientos. Debemos tener una pizca de humanidad, de buen humor, de alegría. También debemos buscar una forma de pensar que sirva para afianzarse en un entorno hostil.
Al dicho: la conciencia no lo permite, debemos responder con ideas fuertes, no sólo para sobrevivir, sino para caminar con paso firme para alegrar más nuestra  vida.
Nuestra sociedad produce, por la famosa idea de éxito, al éxito como producto ideal  y entonces se dice: "en la vida hay pendejos y yo”.
¡Pobres! ¡Pobres! Y pensar que hay instituciones que llevan a los alumnos al éxito como meta última de realización humana.
Todo esto que platico no es nuevo en la existencia humana, los señores y súbditos creaban esa condición, el rey y sus súbditos, los letrados y los iletrados, los intelectuales y los obreros, la condición de mujer y de hombre, de gobernante y gobernado. El hombre y la mujer los han echado a caminar sin rumbo, sin cobija, sin petate. Veamos la luz al final de este túnel, ya que sentirse inferior puede desembocar en una depresión y hasta en el propio suicidio.
Deberíamos tener una ascendente que cambie desde la base, la educación, trabajando la seguridad y confianza en sí mismo. Nuestra educación debe generar un amor por la vida, la tolerancia, la seguridad y por la confianza. La competencia entre sabios y tontos no debe existir más.
¿Cuántas veces al día te comparas con alguien? Olvida eso, comienza a querer tus defectos,  a vivir con dignidad; lo trompudo y viejo no es limitante para andar por la vida, tus pensamientos crean tu realidad y si te empeñas en pensar y en repetirte que vales menos que los demás, lo único que verás son pruebas que lo confirmen. Que tu alegría se imponga de forma real la construcción de un mundo mejor.
Cuando todo esto no lo provees viene el desastre. Quiérete a ti mismo, respétate ¡nadie es más que nadie!
¿Usted qué opina estimado lector?


viernes, 6 de octubre de 2017

Oct 06, 2017
La poesía, verdad hoy o ilusión

"Los poetas no escriben libros”, es el título de un artículo de Fabio Morábito que incluye en el libro "El idioma materno”, donde comenta que los poemas no  pueden hacer un libro, y lo llamamos precisamente libro por comodidad. El cuento, como el poema, tiene como destino valerse por sí solo, caminar con propia personalidad, y reunirlos en un volumen es una ventaja.
El poema tiene que ver más con la voz y el sonido, que con la escritura; se escribe poesía a pesar de la escritura, en esa alarma de sordera que los espanta. Escribimos los poemas para formar una bitácora de los sentimientos. Cuando queremos recordar el tiempo invertido en ellos los encontramos con palabras petrificadas y hay que empujarlas a un río que lleva aguas de corrientes presurosas para que se laven y transformen en nuevas imágenes lavadas, guijarros cantarines y alegres.
El poeta es un profeta que denuncia el estado de cosas, revienta la moral porque está corrompida y se le vuelve sueño y el sueño se le aparece en la noche de vela de duerme, vela como un fantasma que lo acosa. Que lo hace declarar contra sí mismo. Se denuncia a sí mismo, porque sus pies chiclosos tienen dificultad en dar pasos, son el cordero que se consagra y luego se enmienda con la luz de sus palabras. Para el poeta el trabajo de recolectar en la oscuridad los sonidos más claros se le dificulta porque es torpe y sólo escucha su voz.
Los poemas cada uno vale por sí mismo. Traer un manojo de poemas es sólo una forma de cargarlos con ironía o con buen humor. Son atisbos de la realidad más profunda.

Por eso hay la necesidad de desnudarse, de presentarse a plenitud, como buscando raíces en esas profundidades, donde se encuentran flores y huesos quebrantados por el tiempo, donde se vegeta otra vida, hay que encontrar esas palabras, reanimarlas, volverles el sonido, la luz, la imagen, dejarlas que se recobren el aliento, aunque  pongamos en ellas sangre nuestra.
Las palabras forman una genealogía en el tiempo inescrutable, tienen el misterio del ámbar, la luz del zafiro, la dimensión de la tierra  cuando era sol y en movimiento, cuando dejó el calor original y se volvió estrella fatal.
Cuando uno presenta un volumen de poemas debe derramar las aguas bautismales sobre la cabeza del autor. El poeta sea del tamaño que sea, tenga la condición que tenga, debe hacer un acto de contrición, debe pedir perdón por alentar palabras bravas desorbitadas con ojos magma ardiente olor a azufre, el agua vertida será agua derretida, por necesidad se esfumará en un chirrido, en un vapor, en un nuevo espíritu tomará su propia longitud en el espacio.
El presentador de un poemario tiene la obligación de mirar a los participantes, ver su semblante, pedirles una sonrisa, no cómplice  del por supuesto, sino agradecida por su asistencia a este evento donde se concentran a los iniciados, los no pueden tapar el sol con un dedo, los que descubren la noche más oscura porque han cavado con sus manos agradecidas en corazón.
Luego se deben alargar las letras de los poetas sin deformarlas, sacarle el sonido a las mayúsculas sin financiamiento de llantos, ni nos rasgaremos las vestiduras en las minúsculas o en las letras sin cadencia.
Enalteceremos las oraciones completas y las frases incompletas se arremolinan con quien inicia una procesión, se reúnen al sonido del tambor machacón y acompasado, entonces el poeta se pone a la vanguardia protegida por la cruz y el incienso y abrirá paso a la caminata con gallardía  y mesura, con el rancio sentido del amor.
Junto al poeta aparecerán en procesión los guardianes del alma, salerosos y sexuados, tomarán su turno los depositarios del corazón llevarán las ofrendas de los versos y los poemas recién nacidos como espigas que los pone a secar al sol para encontrar imágenes de soledad, carne arrugada hasta consumirse la última gota de agua; unos parecen radiografías con huesos rotos, en algunos se encuentran manchas de café, otros llenos de curiosidad levantan líneas con miradas perdidas en el horizonte, algunas abejas rondan por poemas dulzones, otros anuncian la eternidad por los cuatro costados, los más denotan recuerdos, lunas perdidas, remansos de agua y a estas alturas.
¿Cómo podemos  serenar un verso que se revienta contra el viento?
Fue el poema puño en alto de Juan Villoro el que conmovió en el reciente desastre del terremoto del 19 de septiembre cuando se conmemoraba el 32 aniversario del ocurrido en 1985. Cosas irónicas de la vida que sólo los poetas puedes describir con esa profundidad y escancia las cosas que suceden.
¿Usted qué opina estimado lector?

jueves, 5 de octubre de 2017


Oct 04, 2017
Ojos de miel

¡Deje de ver el infinito así! me pone nervioso. Siempre tengo mis precauciones con esa gente que ve con los ojos apeñuscados como esperando que salte la sorpresa por el lugar más inesperado.

Hay una lejanía como buscándole satélites al firmamento y rascándole con esa  mirada de sosiego lujuriante.

No es cosa de ojos, es cosa de mirada,  de la sensación de dominio que provocan. ¿Y qué hacer? Someterse al más intrépido de los hombres, a los que  tienen un camino ya recorrido aunque sea la primera vez que lo transitan. Son ojos de miel tensados un poco con la profundidad de las minas y las almas de lluvia que giran en la montaña y las cañadas.

Quienes  tienen los ojos de miel poseen un dominio de sí mismos y siempre están alertas a coger por el rabo hasta al mismo diablo si éste sale de sorpresa en el remolino de  los caminos.

Es distinción de  la familia los ojos pero no esa mirada que da celos a la miel virgen y  a las abejas trabajadoras, pues al zángano le tiene sin cuidado.

La tía tenía la mirada de miel, misma que escondía con recato en el reboso que olía a limpio, a lejía y a martirio; como que por los ojos de miel era culpable. Chaparrita, castaña, con un peinado apretado, fumaba unos cigarros tan eternos como el humo mismo; en lo íntimo ella platicaba mucho y en público era una sombra que untaba a las paredes y al camino.

Al bautizo de la mañana cuando el lucero es más brillante, la tía prendía el carbón o la leña para calentar café.  En la mañana eres un nuevo recuento de las cosas de la vida. Ella misma se decía cosas de cómo aprovechar la luz, el agua; su fuerza estaba ahí, por ello comenzaba una jornada de labores intensas que no paraban hasta bien entrada la noche profunda. En el día tenía un descanso  que ocupaba para darse un baño entre la tarde y la noche.

Se sabía sola y lo estaba, por ello esperaba con una terquedad insuperable. Apostaba todo su capital al azar, esa ilusión que tiene un mar de distancia, loco, burlón, punzante por ello siempre vivía tallándole el lomo a la esperanza.

Con un hombre había tenido una relación nada buena que terminó el mismo día del matrimonio, ese maldito destino más pegado a la tragedia que al drama, volvió el matrimonio en martirio. Con los buches de bilis en la boca, aventaba su propia existencia y mirada fija. Desafiante y contundente se le formó como una mancha para siempre,   permaneció en ella como centinela vigilante como ruina de misterios.  La tía quería matar al propio destino, o meterse corriendo en la selva para no ser vista. Pero tuvo que regresar a tener hijos.

Raúl, el hijo mayor, se le extravió. La ciudad se lo llevó como el rio se lleva a su paso todo; los recuerdos fueron una memoria interrogada. Treinta y cinco años después lo reencontró en  prisión hecho un malandro rencoso de la vida, dándole golpes a una pared y lamentando su extravío. Obvio que él le echó la culpa a ella, a su propia madre quien cada segundo lloró su pérdida y el haberle cambiado la historia personal.

Ella me  comentaba que le hubiera gustado ese día del encuentro haber llorado juntos toda la noche,  todas las noches de ausencia mutua. La vida de Raúl no cambió, siguió robando con lujo de fuerza y recayendo en esa prisión tan nefasta como fue Lecumberri. Las vistas  a la prisión se volvieron cada vez  sufrimiento y llanto.

Juan, el segundo hijo de mi tía, se perdió para siempre;  el salió de casa y no supo regresar. Dicen que días después de haber muerto la tía, algunos hijos de ese Juan enigmático, vinieron a conocerla. Eso no se dio ¡no estaba de Dios el conocerse! dijeron murmurando, las hijas del tal Juan.

El tercero, Simón, le dio una pena continua. Una vez crecido, tomó la copa como excusa a una falta de explicación de vida y de la suerte.

Por ello les digo que la mirada fija en el destino es sorpresiva,  es de solitarios, de gente que le insinúa a  valentones “encaja esa daga”; solo me darás otra vida donde el sufrimiento termine y aparezca la vida eterna, donde dicen esta la paz.

lunes, 2 de octubre de 2017

Sep 29, 2017
Desconfianza, una voz en sismo

Los partidos políticos son indignos de esta juventud (1/10/2017) El búmeran ‘Frida Sofía’ se la cobra a Televisa (1/10/2017) Gritan ¡rateros! a Graco y su esposa (30/9/2017)
Del 19 de septiembre a la fecha, en algunos edificios derrumbados aún se presumen indicios de vida. ¿Qué hacen las autoridades ahora? ¿Las decisiones se deben tomar, son trascedentes: vida o muerte?
La balanza está inclinada a la remoción de escombros con maquinaria pesada.
Comienzan las protestas ciudadanas, ¡no a la maquinaria pesada!  Se impone como rumor y molestia  que se  respete la vida y que se siga haciendo la labor manual, dicen unos rescatistas a quienes no han dejado entrar los del Ejército.
Es como un sueño todo esto que pasa, la cooperación y ayuda ha desbordado los parámetros supuestos, tanta generosidad conmueve, los mexicanos son ejemplo de colaboración, no así sus autoridades, mismas que fueron rebasadas una vez más por los ciudadanos.
Se necesitan brazos y los brazos se unieron de forma solidaria, nadie había pedido comida para los rescatistas y la comida llegó en múltiples formas, tacos, pan, tortas, emparedados (sándwiches) no diga emparedados, se escucha mal le dicen, ahora se reparten a diestra y siniestra como quien derrama bendiciones. Lo más importante es los que aquí habitan. En una lógica elemental.
En los otros lugares  siniestrados ¿Qué pasará con ellos?
¿Los de Chiapas cómo están? ¿Los de Guerrero? ¿Los de Puebla?  ¿Los del Estado de México? ¿Los de Morelos?
El apoyo para estas zonas fue preparado en otras regiones con gran apresuramiento y cierta dosis de algarabía; dejar la ayuda para esos pueblos y personas, fue así desprendiéndose sin remilgo alguno. Todos confiaron en su buen  destino.
La desconfianza apareció cuando en el destino del apoyo se efectuaron manipulaciones fuera de la razón de ayuda. ¿Qué fue lo que se hizo?  La ayuda fue acaparada por instituciones que tienen la encomienda de la asistencia social. El DIF fue cuestionado por  pretender el control total de esa ayuda. Ordenó que todo fuera a parar a bodegas de sus almacenes, las despensas entregadas y almacenadas sufrieron la transformación partidista, ya que la ayuda fue etiquetada con los logotipos de los partidos.
Este camión se encuentra en Cuernavaca, viene de Nayarit con despensas para repartirlas directamente a zonas previamente seleccionadas y no podemos porque el DIF del estado de Morelos nos pide que las llevemos a unas bodegas, las cuales están llenas y las  rotulan con el logo de Graco Ramírez y su esposa, para luego repartirlas; este estado es gobernado por el PRD.  En Puebla, estado gobernado por el PAN, ocurre algo similar, la gente que apoyó en Michoacán trajo su asistencia y se les ordenó que la entregaran en bodegas del DIF; en Oaxaca, gobernado por el PRI, gente de Zacatecas alcanzó a reunir varios camiones para ser entregados en las comunidades rurales, tampoco pudieron hacerlo, había la orden de que toda ayuda fuera entregada al DIF de Oaxaca en donde se etiquetaba para el PRI.
¿Por qué tanta perversidad? La desgracia sísmica y la ayuda recolectada no debe ser más que para los damnificados. ¡La ayuda sigue llegando generosamente y el malévolo almacenamiento está en todo su apogeo. En momentos es incontenible. La ayuda.
¿Cuántas manos se ocupan para estas actividades que son la recepción, clasificación, depuración, embalaje y distribución? Todas las necesarias pero ¿qué color partidista tienen estas manos?
Al presidente se le pega indiscriminadamente, a los secretarios de estado que tienen sus aspiraciones a la elección grande se les da con todo en las redes sociales, sin duda en mucho colaboran ellos para que esto sobrevenga.
Las instituciones sólidas como la Armada de México, en especial la Marina Armada de México, quienes aplican los planes de contingencia naturales previamente ideados, tienen su cuestionamiento. La Marina se vio involucrada en el capítulo telenovelesco de Frida Sofía, ellos al parecer actuando con inocencia y cumpliendo un protocolo de acciones, en donde la noche no existe, ni el día es de descanso, el hambre la aguantan, mal duermen y sus necesidades fisiológicas se realizan en lugares medianamente equipados, seguramente no tenían necesidad de este capítulo.  Así lo reconocen. ¿Quién y para qué se provocó esta leyenda de Frida Sofía?
Las televisoras se pelean el rating como si fuera un evento de show, sufrimos la mentira de Frida Sofía hora tras hora; la cobertura del problema de la escuela Enrique Rébsamen nos tuvo tensos. La  gente latinoamericana (Brasil, Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Bolivia) seguía la tragedia segundo a segundo, preguntaba por la condición de la pequeña, todo fue  un montaje, qué infamia. Una mentira más de estos mal nacidos.
Ahora vienen los del seguro para ver la condición de siniestro; sus papeles por favor, preguntan para verificar su seguro; no podemos revisar si no tiene los papeles, dicen los agentes de las aseguradoras cumpliendo al pie de la letra el protocolo. Qué bueno que usted rescató sus papeles de la casa y del seguro, pero mire, usted no puede recibir el servicio de inspección, menos de valuar los daños pero, ¿por qué?
Desgraciadamente tiene una mensualidad vencida. El siguiente, fue advertido de la situación, ya tenía la sangre caliente y comenzó con severos reclamos, golpes sobre la mesa y esto fustigó la carrera del agente del seguro. El banco y la aseguradoras no han dado una repuesta a esta situación.
¿Qué pasará con la ayuda enviada? ¿Quién la recibe? ¿A dónde se canaliza? ¿Quiénes se benefician? ¿Cuánto tiempo durará el apoyo y las despensas? ¿Quiénes harán la reconstrucción? ¿Con qué características, a quiénes se incluirá, quienes ejecutarán los proyectos?
Hay promesas del sector privado de la construcción, claro un manjar de 73 mil viviendas por los menos para reconstruir que no es un dulce pequeño, muchos tienen piel de ovejas, pero son unos lobos. ¡Cuidado!
La suspicacia es una pena que está secreta. Cuidado. No será bueno repensar instituciones, cambiar autoridades corruptas, buscar un nuevo proyecto de país.
Estos sismos nos han hecho saber dónde está el hoyo de las ratas,  de dónde vienen los prestidigitadores, los merolicos de pacotilla, los que ofrecen paz y el cielo a cambio de esas donaciones, los profetas de barrio y de pueblo brotan como sapos de ensueño.
No tiremos esta oportunidad los ciudadanos tenemos ¡la  sartén por el mango!
El respeto a nuestra desgracia es la mejor manera de cooperar.

¿Usted qué opina estimado lector?
Sep 27, 2017
La educación en México: dichos

Para Maru Galindo y Elsa Martha Rodríguez por su apoyo constante y luminoso
Eso de echar a la escuela a los niños es una frase que se oía hace unos 50 años de manera más frecuente.  Ahora con más propiedad se dice que hay que enviar a los niños a la escuela y que ellos deben atender las instrucciones correctamente.

En el aquel entonces las mamás llegaban a la escuela con el niño y le decían a la maestra o maestro que si el niño se portaba mal ¡échele unos guamazos!  Como si fuera yo misma, así que sienta su autoridad y !no le tenga compasión!

Todavía en el mundo de esos años los correctivos eran golpes de todos los tamaños que se tenían que recibir sin protesta; si protestabas era doble ración, eso sí, algunos los recibíamos con mucho escándalo y no había derechos humanos a quien recurrir.

La historia de la educación en México desde su creación en 1921 por el general Álvaro Obregón, en cuya Secretaría puso a José Vasconcelos, tenía como desafío quitar el analfabetismo y el fanatismo, dos lacras hasta ese momento insuperables.  Las cosas no eran fáciles, pues había carencias graves en ese momento, como la carencia de un programa nacional de educación y la insuficiente cantidad de maestros para atender a la población. Entonces se recurrió a un elemento que hacía en muchas comunidades esa función con un celo y buena disposición: las mujeres. Ellas comenzaron abrir brecha con muchos trabajos y a instaurar la educación en sitios alejados, como verdaderas evangelizadoras de formación laica.

La que dio sus primeros frutos en 1925, fue cuando egresaron los primeros alumnos de formación de cuatro años de primaria y en 1927 egresaron los primeros de primaria superior. Yo pienso que mucho de la guerra Cristera tiene que ver con esa introducción de la escuela en la vida cotidiana de los mexicanos. Pero en fin, ahora estamos en la educación, la cual ha venido creciendo de forma continua y eso ha cambiado francamente las formas de conducta de una población, del comportamiento   de la sociedad mexicana que ha creído en la educación como medio de superación.

Claro que hemos ido lentos en la educación, ¿a quién no le gustaría avanzar más aprisa?   Pero eran tan profundos los desequilibrios sociales, que hacer educación para todos, gratuita, obligatoria y laica no ha sido una tarea fácil en estos primeros cien años de su existencia, ya que no se con cuánta pericia pero si hemos notado que tenemos un gran avance.

En la ronda de las generaciones, una teoría planteada en nuestro país por Luis González y Gonzales, célebre historiador michoacano que sustentó la tesis de la micro historia, nos habla que la sociedad como todo órgano en función tiene varias etapas: la infancia (0 – 15 años); juventud (16 a 30); madurez incipiente (31 a 45); segunda madurez (46 a 60); agerancia o vejez activa (61 a 75); senilidad (76 al final de la vida).  En estas cohortes cada quince años está una nueva generación que tiene actividad simultánea con otras generaciones y que forma una especie de andamiaje, una estructura tal que el reemplazo se da de manera constante.

Claro que en estas etapas los jóvenes desean con ansiedad instaurarse como los que tienen necesidad de tomar las riendas de la dinámica de la sociedad.

A 96 años del establecimiento del sistema educativo mexicano, tenemos 17 generaciones que se han formado en él, en sus preceptos y en sus aulas.

¿Qué resultado ha tenido el servicio educativo en México?

Para mí, el ofrecimiento al 100 por ciento de la educación a los mexicanos.  Ahora pocos son los niños sin su educación básica en tiempo y forma que les corresponde. El rezago educativo es mucho menor, el analfabetismo es un fenómeno cada vez más extraño.

Yo tuve compañeros que cursaron la educación primaria con 20 años, claro, los jalones entre el comportamiento de los escolapios eran muy fuertes; muchos dejaron truncos los estudios. En ese momento en la educación había el gran temor de la deserción.

Mis compañeros de generación, la del ¡esfuerzo!, tenían que luchar con muchos distractores para no dejar los estudios, sobre todo, el del empleo al que se incorporaban de manera urgente. Aún ahora, conseguir una licenciatura es un triunfo y una gran satisfacción.  Pero ya tampoco es suficiente; ahora se requieren posgrados (maestrías, doctorados, posdoctorados) para ubicarse socialmente mejor.

¿Es mala nuestra educación en nuestro país? Es una pregunta difícil de contestar, mala quizás, pero es la única que tenemos.

¿Toda la educación mexicana es mala?

Bueno tampoco se vale exagerar, hay excelente educación en algunas áreas. Se han consolidado muchas áreas y poco a poco se han venido diversificando las áreas de formación. No vamos al ritmo de las innovaciones tecnológicas. Siendo así, nuestro futuro es continuar siendo un país maquilador. Por ello debemos invertir en la investigación y buenas instituciones de educación superior que nos formen como un país singular con solida identidad mexicana.

La licenciaturas ya no ofrecen una buena movilidad social, ni mucho menos una forma de acceder a buen trabajo, es necesaria la formación de pos grado.

Revise usted estimado lector en su familia y observe como se han venido fortaleciendo los mexicanos y su sistema educativo con una actividad muy fácil. Dígame cuál fue el grado máximo de sus padres, abuelos y descubrirá que las licenciaturas o estudios superiores aparecen con un avance generacional.


¿Usted qué opina estimado lector?
Sep 22, 2017
La historia

Los migrantes mexicanos a Estados Unidos de Norteamérica tienen un cúmulo de acontecimientos  y recuerdos  que parecen odiseas y anécdotas dignas. Todas son un filón de posibilidades para entender  ¡La  conquista del sueño americano!
El sueño americano en ocasiones surge de un deseo, de un reto que los individuos se proponen; en otros está la emergencia, la angustia que sofoca  instalarse en Estados Unidos, acción que da nuevos bríos para encontrar algo de paz, aislamiento, reflexión, retos nuevos, vida nueva. En muchas ocasiones sólo queda el impulso y un final trágico, con la muerte.
Hubo un tiempo en la historia de la migración entre estos países que  fueron impulsados por el ferrocarril, el ferrocarril dio esperanza. Desde los años 1920 hasta principios de los 80 los braceros fueron aportados por Guanajuato, Michoacán, Puebla y Zacatecas, eran sin duda las personas que más hacían este recorrido.


En una cartografía de esa época los veíamos ubicados a los migrantes zacatecanos en California y Nuevo México; a los guanajuatenses en cambio sus rumbos preferidos eran California, Texas y Nuevo México. La situación económica tan cambiante y transformadora en Estados Unidos produjo necesidades actuales de mano de obra; esto obligó a las personas a trasladarse a otras áreas, ya no al área rural, sino a la ciudad donde se ocupaban del mantenimiento de "la yarda”, la obra (albañilería) tanto en destrucción o demolición como en la construcción. Algunas mujeres se colocaron en la limpieza de las casas, en peluquerías, en masajes, en las tiendas de autoservicio en el acomodo de mercancía, en la guardería y en imprenta.
Con el tiempo y los cambios la mano de obra estuvo más escasa en la región sur de Estados Unidos; los guanajuatenses caminaron más el norte rumbo a Sacramento y San Francisco, los michoacanos colmaron los valles del sur de Los Ángeles (el Este, Pico Rivera, Montebello, Santa Fe)  además de  todos los condados del corredor de la carretera 5 Tijuana-Los Ángeles.
El esquema de migración era el mismo, llegaban parientes que estaban instalados en Estados Unidos y con su plática, su camioneta y los enseres que cargaban auguraban una riqueza inmediata y para siempre.
A los que escuchaban los ojos se les saltaban y se aceraban al familiar que los podía ayudar: que les decía "no seas tonto vente, nosotros pagamos al coyote”. "Anímate y te quedas en la casa”, entonces se animaba y el viaje, el coyote, la caminata en el cruce, la lancha en el río todo era peligro, todo había que resistir desde la primera vez.
Luego el pariente hacía espacio para una persona, lo que significaba mayor incomodidad para la familia; los servicios de la casa se colapsaban y había que hacer fila para las necesidades más apremiantes.
Los papeles para identificarse, muy importantes en Estados Unidos,  se le conseguían al recién llegado, chuecos, es decir falsos o prestados de otro familiar. ¡Que le trabajen el seguro a Joel!
¿Qué pasaba? los llegados en esta condición de "mojados” "de líneas, de ellos” tenían que aprender nuevos hábitos; pasado un tiempo siendo laborioso y ordenado pero sobre todo trabajador se comenzaban a hacer de un patrimonio que comenzaba con buena ropa y zapatos, sin faltar una troca ¡a toda madre! Los sábados con cuidado se podía echar unas cheves, siempre traía el temor encima de "la migra” y corrían buscando protección.
Con el paso del tiempo se acordaban de la familia que habían dejado en México, querían tener su esposa e hijos cerca, algunos se habían conseguido otra mujer y otros hijos.
Sin papeles oficiales de estancia se manejaban, nunca se habían acercado a la oficina de migración, mucho menos al consulado mexicano.
El susto se carga como llama hirviendo, pero había otra ilusión, anhelaban migrar a sus hijos y en lugar de hacer la documentación  migratoria reglamentaria que a  los hijos les daría una estancia legal, recurrían al mismo método de contratar un pollero que pasara a toda la familia. La esposa e hijos llegaban a Estados Unidos, se acomodaban, comenzaron a socializar, asistieron a una escuela y aprendieron inglés en buen nivel. Terminaron high school y viene la universidad como un deseo de cambio social, los padres que tenían el deseo de que siguieran estudiando decían: ¡vamos hacer el esfuerzo!
En el camino de toda la vida de estos jóvenes se sortearon las dificultades de la migra y de no contar con papeles adecuados.
El número de estos jóvenes universitarios creció hasta llegar a 800 mil y el problema se hizo mediático ya que se vivía ilegalmente, sin documentos arreglados y en la comunidad latina, en especial la mexicana, deseaba un arreglo por ese esfuerzo de haber llegado a ese nivel de estudio.
Ellos lo sabían, estaban ilegales pero se comportaban ya como ciudadanos americanos. Se acercaron a arreglar su estatus y hubo acciones, se estableció una política de inmigración en el período de Barack Obama llamada DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals), que permitió a algunos individuos que ingresaran al país ilegalmente como menores de edad para recibir un período de dos años renovable de la acción de deportación y que fueran elegibles para un permiso de trabajo.
Esta acción recibió críticas en la campaña de Donald Trump y se planteó su abrogación emplazando al espanto a todos los que tenían esa condición. Hubo protestas y manifestaciones pero nada lograron.
Las deportaciones comenzaron y  este asunto cobró importancia mediática, hubo llantos y acciones desesperadas.
Trump ganó las elecciones, por lo que tenía que cumplir ese compromiso, entonces se fue más estricto y directo. Desde que tomó posición los policías comenzaron a cazar indocumentados.
Las familias se desintegraban, las expulsión evidenció la gran  fragilidad de éstos en su mayoría jóvenes. Trump derogó esa ley creada por Barack Obama en junio de 2012. Esta ley estuvo muy cuestionada y fue rechazada por algunos estados. La inconformidad apareció, hubo más manifestaciones.
Derogada la ley Obama, Trump ofrece una nueva ley que proteja a estos ciudadanos.
Los caminos de la legalidad para tener residencia en Estados Unidos son muchos; algo pasó con estos jóvenes que viviendo toda su vida ahí no hubieran buscado el camino de la legalidad.
¿Tendremos al final la ley Trump de migración que proteja a estos jóvenes?

¿Usted qué opina, estimado lector?
Sep 08, 2017
El peligro de ser culto

Cuando la escuela no forma en el conocimiento, una gran formación la encontramos en la cultura procurada por uno mismo. Este valor de erudición fue cierto hasta que la tecnología ganó terreno en el almacenamiento de información.
La formación del gran ilustrado como el hombre sabio y filántropo arropó a figuras de la talla de Platón, Karl Marx, Leonardo da Vinci, Dante Alighieri, Miguel de Cervantes, Albert Camus, Sartre y muchos otros, que dejaron patente sus conocimientos en una o varias disciplinas.
Muchos de ellos pasaron sus vidas solitarios, grandes solitarios. Asumían características de creadores, es decir, una especie de sabio del que todo lo domina, con modales refinados, no ásperos; con palabras adecuadas, tan suaves como sutiles que sólo hacían movimientos adecuados, es decir, de figura exquisita distinta. Y si  a todo esto se le añade un traje de vestir a la persona (como si los otros no lo fueran) se ganaba mucho terreno.
Se trataba por lo mismo natural que erudito, astuto pero informado. Ser voraz en su actuar era penado, señalándolo como pedante, soberbio y esto era el origen de mala fama. O de entrar en sospechas de un equilibrado actuar en su vida social.
Hubo un lapso en que el respeto se ganaba con la molesta acción de quemarse las pestañas. Al contrario, se consideraba a los hombres silvestres, rústicos como plantas de la sierra, con olor a flores de sanjuan.
En ese tiempo, a los eruditos se les proporcionaba un lugar privativo en la sociedad. La sombra les seguía y ellos marcaban algo distinto en las cosas que emprendían; fuera un pensamiento, unos trazos que reflejaran esa realidad que ellos concebían o el invento de una máquina.
Yo conocí a  unos sabios de pueblo que tenían ese aliento de futuro. Salían a la calle sólo para ventilar las mariposas y los sueños; debíamos hacer referencia  a ellos porque tenían un sitio privilegiado en la sociedad de su momento.
"Ser culto” y "ser inteligente” se consideran estados distintos del intelecto.  Uno se refiere a la "cultura” que posee una persona y el otro tiene connotaciones un tanto más científicas, como una característica casi fisiológica que puede medirse y cuantificarse, sin duda producto de la evolución.
Por ello debemos estar atentos a distinguir entre uno y otro. Confundirnos es alterar las posibilidades del futuro y seguramente del pasado. Viviríamos en un error de desigualdad. De hecho las formas especializadas de los hombres y mujeres cultos asumen algo de clasismo, algo donde las reverencias se hacen de forma selectiva. Ante esto debemos estar atentos ahora que la tecnología ha cambiado paradigmas que se utilizaban para considerar la cultura y la  inteligencia.
Ser inteligente ha llevado a hacer experimentos humanos no apropiados, salvajemente competitivos, nada racional ni humano. Porque hemos visto la cultura y la inteligencia como algo que se confronta, cuando esto ha ocurrido el ser humano, éste pierde su característica, de mirar al firmamento, de soñar con las estrellas. Para algunos no tener cultura se compensa con el hecho de, por ejemplo, poder resolver problemas con facilidad, o vivir con sencillez, sin crearse esos laberintos absurdos en los que a veces se mete la gente culta. Ninguna categoría es mejor que otra. Desafortunadamente, es cierto que tanto la cultura como la inteligencia están relacionadas con la desigualdad. ¿Cómo evitar estas desigualdades?
Sólo siendo inteligentes y cultos (lo que primero aparezca) nos dará  una vida más armónica.
Seguramente dejaremos de estresarnos cuando hagamos las  cosas en la vida sin estas rivalidades.
Yo conozco personas que siguen considerando la vida entre los tontos y él. ¿Cómo hacer para vivir en armonía en nuestra sociedad actual? Dejemos de tener temores al fracaso, ya que eso impide el desarrollo pleno de nuestra inteligencia, apartémonos del confort y tengamos una idea muy concreta de lo que queremos, y seguramente será una afición a las cosas que nos gusten dando toda nuestra entrega.
Afirma German García: "Ser culto, hoy, es conocer qué del pasado se actualiza en nosotros bajo la forma de una memoria. En cambio, la ciencia es el arte del olvido, en el sentido de que está ligada a la tecnología, y el último celular deja en el olvido al anterior. El sueño positivista es unificar la cultura bajo la égida de la ciencia. Pero es en el interior de la ciencia donde este sueño se cae. El científico no es un sabio, sino alguien que se ha alienado en un saber toda su vida. Y que no tiene que leer nada más que lo que compete a su ámbito.”

¿Usted qué opina, estimado lector?
Sep 06, 2017
Pájaros de azar y destino

De chiripa fui a recoger a unos sobrinos, eso de acopiar sobrinos tiene su encanto o su dificultad depende del tamaño de los sobrinos, entre otras cosas, del grado de escolaridad, de las normas de la escuela y de la paranoia de persecución para secuestro.

En fin, los míos son un poco grandes y las normas de la institución son un poco laxas. Uno se arma de cierta cauda de paciencia, soy la tía soltera “que no hace nada y que me puede recoger a los hijos”… pareciera una fortuna de la soltería. Sin duda el rol de las tías profesionistas sin hijos, ha ido cambiando; somos buena onda, solventes económicamente, pero se nos ve como la que no hace nada, la que puede sacar de problemas domésticos sin tener que alterar su vida cotidiana.

La espera en la puerta de la institución educativa siempre es larga por lo que decidí llevar una libreta y unos colores; me gusta la pintura, eso me distrae. Durante la espera me entretuve haciendo trazos en la libreta, entonces una familia de indígenas, es decir, madre e hijos, -los hombres se esfuman cuando comienzan a procrear y desaparecen como el fantasma que nunca fueron-, uno de esos miembros, un pequeño me preguntó ¿qué haces? y le dije: pinto. Él se interesó en la libreta y los colores; se los cedí, sin dudarlo. Él los tomó y se tiró de panza a hacer dibujos; pronto delineó unos pájaros con colores hermosos, sus trazos eran firmes claros y atractivos. De lejos divisé que hacia líneas sin la menor dificultad y hasta con cierta soltura y gracia. En un instante, como fulgor radiante, especulé sobre cómo había aprendido él a hacer semejante lindura…me moví, cuando observé a mis sobrinos venir hacia mí; el niño indígena entendió con mi movimiento que había terminado el préstamo de los utensilios, tomó la libreta y los colores y me los entregó.  Absorta y entretenida recogí a la vez la libreta y los colores; esos dibujos que había hecho con gran facilidad, eran vivos radiantes, llenos de vida y color.

Enseguida me distraje con las actividades propias de recibir a los sobrinos, tomé la libreta y los colores sin preocuparme.  Luego me vino a la mente que no fui atenta en saber más de ese niño, y de su familia, al que presté mi libreta y los colores; para ese momento algo me había tocado con su habilidad exquisita.

Algo me llamó en lo más profundo. ¿Qué fue eso? no supe pero me impulsó a hacer una búsqueda. Me fui a las comunidades indígenas que sabía estaban alrededor de la ciudad a buscar a ese niño que se evaporó, como si fuera un sueño; elemental, no lo encontré y aun lo sigo buscando.  ¡Me cautivó!  Pero, ¿para qué lo buscaba? No lo sé, me había entusiasmado con sus trazos.

Me fui a una comunidad y decidí estar con ellos cada fin de semana. Mi idea originaria era dar un poco de mi tiempo para enseñar dibujo y pintura; era de lo que me sentía capaz de compartir; deseaba un espacio (una escuelita) de oficios de la cual no tenía un claro concepto.

Llegué a la comunidad, las condiciones y la dinámica de ésta me envolvió; era un mundo donde solo había mujeres, viejos y niños, como en el cuento de Rulfo. Comunidades sin futuro, porque el presente, en cuanto se endereza aun sea jilote, se van a otro sitio.

¿Qué hacer? me veía ridícula llevándoles la pintura y las crayolas. En una ocasión, me agarró el agua,   y buscando buen abrigo, llegué a una de sus casas, es decir a un jacal con techo, con goteras, donde el agua arrancaba sonrisas penosas y cómplices. Todos los reunidos queríamos el cobijo seco, pero todos los terminamos con agua hasta tercera columna y el agua dejaba una huella con lastre a cada gota que escurría.

¿Cómo ve güerita? me dio tanta tristeza, que regresé a la ciudad con un ánimo de ayudar a esa gente. No crea que es fácil entrar en la comunidad, hay un celo especial, digo yo, que tienen razón pues han sido vejados sin consideración por tantos que van a esas comunidades a arrancar lo poco que tienen.

Busqué los permisos con la comunidad para asistir a realizar esa actividad de enseñarles el dibujo.  Sin embargo, eso no bastaba y pedí a unos amigos que me apoyaran. Al visitar la comunidad todo faltaba, casa, vestido y sustento, parecían que la providencia había dejado de asistirlos por siglos.

¿Por dónde comenzar? hay pobres que no hacen ruido, solo ven el horizonte como un altiplano donde el viento forma contracorrientes. Una fotografía de esos primeros momentos en la comunidad, manifiestan un descontrol, entusiasmo, ganas de apoyar.

La ayuda que pedí a un amigo resultó buena y luego se pegaron otros dos y así, hasta conformar el grupo que vamos desde hace dos años a esa labor. La dirección la tengo yo, trabajamos con la anuencia de las gentes de la comunidad, vuelvo a decir, son desconfiados dicen: “mientras vengan contigo, güerita, tiene el permiso”.


La sorpresa es que aún hay limitaciones en casa – ropa- salud- alimentación. Estos son imperativos a atender todo el tiempo. Ellos ayudan en estas labores. Con los niños es otra cosa, pocas actividades se pueden armar pues muchos ayudan a las tareas de apoyo a su padres, bueno a sus madres y abuelos cuando los hay. Ya tenemos salón donde damos las clases de pintura y dibujo, eso me da gusto.
Sep 01, 2017 
Fiestas patrias en México

En el mes de septiembre comienzan a todo lo largo y ancho de nuestro país las celebraciones anuales de la Independencia del dominio español. Tanto el inicio como la consumación están conmemorándose en el mes que recién comienza.
Frente a la apoteótica celebración de la apertura de la lucha armada, la consumación de la Independencia, es de un perfil más tenue, pasa casi desapercibida. Muchas razones habrá, pero me da la impresión, que la carga del Grito de Independencia es más intenso, es un huracán estrepitoso por lo inédito y sorpresivo y por el misterio que asume en el devenir del tiempo. Frente a la consumación que se pierde en la memoria del tiempo.
Frente a personajes tan dramáticamente revestidos como: Hidalgo, Allende y Morelos. Vicente Guerrero, Guadalupe Victoria, Agustín de Iturbide, resultan un tanto desangelados y de comportamientos más erráticos. Frente al chispeante llamado de las masas por Hidalgo en el célebre Grito de Dolores  se contrapone un desabrido abrazo en Acatempan entre Guerrero e Iturbide.
El prestigioso historiador mexicano Enrique Florescano comenta que: "a un poco más dos siglos del comienzo de las guerras de Independencia en América Latina, la imagen que desde su aparición marcó el fenómeno revolucionario sigue viva en el siglo XXI”.
Seguramente que todos los acontecimientos de creación de la patria tienen aprecio, en ocasiones desproporcionado o mezclados con un heroísmo que contagia sin freno en la reflexión.
De qué estarán hechos los héroes, qué joven poeta amasija con romántica entonación, en la escritura de Manuel Acuña, cuando dice:
Sonaron las campanas de Dolores,
Voz de alarma en el cielo estremecía,
Y en medio de la noche surgió el día
De angustia libertad con los fulgores.
Temblaron de pavor los opresores,
E hidalgo audaz el porvenir veía,
Y la patria, la patria que gemía,
Vio sus espinas convertirse en flores.
Benditos los recuerdos
venerados
De aquellos que cifraron sus desvelos
En morir por sellar la Independencia;
Aquello que vencidos, no humillados,
Encontraron el paso hasta los cielos
Teniendo por camino su conciencia
¿Y qué pasa en la memoria colectiva del mexicano actual? Nada significativo. Nos acostumbramos a celebrar sin conmemorar, estamos a punto de destruir nuestro pasado. De volvernos inmunes ante la historia.
A fuerza de quitarle enjundia dejamos en los huesos a la historia, un espectro que tiene sobreponerse a las corruptelas y sin sin rumbos de los gobernantes.
¿Somos o no una sola, patria? ¿Somos o no un solo territorio? ¿Una sola, justicia? ¿Somos o no un solo proyecto de país?
Piénsese en las grandes aportaciones que las gestas históricas en donde va por medio la patria y el desconocimiento real de la población sobre estos fenómenos, pareciera que en los inicios del siglo XXI,  la destrucción del pasado, fuera una tarea a destajo.
¿Cómo podemos olvidar tanto y tan pronto?
Reclamábamos que en la enseñanza de la historia teníamos demasiada memorización de fechas y personajes, sin que éstas dejaran huella. Y perdimos la brújula, la rosa de los vientos dio más giros que los previstos.
¿Será acaso que estamos saturados de dudas históricas?
Simplificación de la historia, digo yo, soberbia pura, tanto del historiador académico, como del cronista, la soberbia los ha alejado de las gentes comunes. Sus disertaciones provocan ámpulas, salpullidos y sordera, sus palabras sólo las entienden sus pares en el colegio, en donde se pasean como fantasmas del  infortunio. Con la patria celebramos 207 años de vida nueva, de vida autónoma, libre  independiente y me quedo con el canto de Ramón López Velarde que hace una suave patria mejor para nosotros:
Suave Patria: tu casa    
todavía
es tan grande, que el tren va por la vía
como aguinaldo de                  juguetería.
Y en el barullo de las
estaciones,
con tu mirada de mestiza, pones
la inmensidad sobre los
corazones.
Suave Patria: en tu tórrido festín
luces policromías de delfín,
y con tu pelo rubio se
desposa
el alma, equilibrista
chuparrosa,
y a tus dos trenzas
de tabaco sabe
ofrendar aguamiel toda mi briosa
raza de bailadores de jarabe.
Tu barro suena a plata,
y en tu puño
su sonora miseria
es alcancía;
y por las madrugadas del terruño,
en calles como espejos
se vacía
el santo olor de la panadería.
Cuando nacemos, nos
regalas notas,
después, un paraíso de
compotas,
y luego te regalas toda entera
suave Patria, alacena
 y pajarera.

¿Usted qué opina

estimado lector?