lunes, 2 de octubre de 2017

Ene 04, 2017
¡Felicidades y deseo que este año sea  
de grandes éxitos para todos  los lectores!

Es difícil encontrar una causa oportuna y clara para ver en el próximo año 2017,  una buena razón de transitarlo.
Las crisis son recurrentes en los últimos 50 años, hemos padecido 40 de ellas, por lo mismo quizás no deberíamos alarmarnos, pero es tal el hartazgo que la gente se irrita y no sin razón.
Este año debe ser de gran esperanza, pues requerimos de  ese optimismo para no traer caras largas crónicamente. Difícil, si, será difícil.
Estamos hartos de tanto desequilibrio y tanta corrupción, por más que nuestros controles estén vigilantes algo nuevo se crea para encontrar formas de esquilmarnos.
En este mundo actual, México, tiene disipar grandes asuntos, por ejemplo:
a.- La desigualdad social  actual en la que hay antagonismos profundos, unos pocos muy ricos y una gran mayoría muy pobres.
b.- ¿Globalización o Nacionalismo? u  otra cosa, pero necesitamos encontrar rumbo.
¿Será necesaria un nueva guerra mundial? ¿Podrá equipararse el proteccionismo norteamericano anunciado por Trump como un viraje al nacionalismo norteamericano? Si es así que consecuencias traería?
c.-La revolución tecnológica principalmente en la comunicación humana que vientos nuevos  tendrá?  ¿Mucha soledad a pesar de mucha comunicación?
d.- ¿La persona  ante esta recurrencia de crisis, ¿qué comportamiento asume por la tensión que se genera?  Se vuelve más irritable, intolerante, ante tanta injusticia.
e.- “Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”, decía, don Porfirio Díaz.
Dependemos en demasiado de los Estados Unidos en importaciones y exportaciones. El trabajo está en peligro y uno de los pilares de la seguridad, el empleo, corre riesgo extremo. Ejemplo: la cancelación de la inversión de Ford  en San Luis Potosí.  Cientos de empleos abortados.
Podríamos seguir enumerando situaciones,  de tensión y conflicto, pero ahora se necesita buscar nuevas rutas que nos lleven al descubrimiento de bienestar para todos. No podemos seguir caminando con tanta incertidumbre, eso cansa eso pone de malestar.
Claro debemos reclamar  estas medidas recaudatorias, parece tributo feudal en donde llegaban y arrasaban con la comunidad. Hay formas de pedir  y las últimas no han sido las mejores. ¿Porque tenemos que pagar un impuesto extra cada  que se les ocurra sin saber bien a bien su destino?

Casi  la totalidad de la población en México esta enfurecida, crispada por las medidas aplicadas a los combustibles especialmente a las gasolinas.

¿Cómo podemos construir patria nueva, fuerte, e incluyente con todos estos arrebatos?

No hay comentarios:

Publicar un comentario