Ene 04, 2017
¡Felicidades y deseo que este año sea
de grandes éxitos para todos los
lectores!
Es
difícil encontrar una causa oportuna y clara para ver en el próximo año
2017, una buena razón de transitarlo.
Las
crisis son recurrentes en los últimos 50 años, hemos padecido 40 de ellas, por
lo mismo quizás no deberíamos alarmarnos, pero es tal el hartazgo que la gente
se irrita y no sin razón.
Este
año debe ser de gran esperanza, pues requerimos de ese optimismo para no traer caras largas
crónicamente. Difícil, si, será difícil.
Estamos
hartos de tanto desequilibrio y tanta corrupción, por más que nuestros
controles estén vigilantes algo nuevo se crea para encontrar formas de
esquilmarnos.
En
este mundo actual, México, tiene disipar grandes asuntos, por ejemplo:
a.-
La desigualdad social actual en la que
hay antagonismos profundos, unos pocos muy ricos y una gran mayoría muy pobres.
b.-
¿Globalización o Nacionalismo? u otra
cosa, pero necesitamos encontrar rumbo.
¿Será
necesaria un nueva guerra mundial? ¿Podrá equipararse el proteccionismo
norteamericano anunciado por Trump como un viraje al nacionalismo norteamericano?
Si es así que consecuencias traería?
c.-La
revolución tecnológica principalmente en la comunicación humana que vientos
nuevos tendrá? ¿Mucha soledad a pesar de mucha comunicación?
d.-
¿La persona ante esta recurrencia de
crisis, ¿qué comportamiento asume por la tensión que se genera? Se vuelve más irritable, intolerante, ante
tanta injusticia.
e.-
“Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”, decía, don
Porfirio Díaz.
Dependemos
en demasiado de los Estados Unidos en importaciones y exportaciones. El trabajo
está en peligro y uno de los pilares de la seguridad, el empleo, corre riesgo
extremo. Ejemplo: la cancelación de la inversión de Ford en San Luis Potosí. Cientos de empleos abortados.
Podríamos
seguir enumerando situaciones, de
tensión y conflicto, pero ahora se necesita buscar nuevas rutas que nos lleven
al descubrimiento de bienestar para todos. No podemos seguir caminando con
tanta incertidumbre, eso cansa eso pone de malestar.
Claro
debemos reclamar estas medidas
recaudatorias, parece tributo feudal en donde llegaban y arrasaban con la
comunidad. Hay formas de pedir y las
últimas no han sido las mejores. ¿Porque tenemos que pagar un impuesto extra
cada que se les ocurra sin saber bien a
bien su destino?
Casi la totalidad de la población en México esta
enfurecida, crispada por las medidas aplicadas a los combustibles especialmente
a las gasolinas.
¿Cómo
podemos construir patria nueva, fuerte, e incluyente con todos estos arrebatos?

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