Jun 14, 2017
¿Qué es la patria?
Parece
una pregunta bastante anacrónica, ahora que el mundo corre tan de prisa, que la
tecnología domina cada vez más y, que el trabajo tiene nuevas características,
cuando menos en Coahuila; las ideas son tan ausentes o difusas e impera el
pragmatismo, parece una fatalidad. Piensa que estas prerrogativas difuminan
conceptos tan profundos, como el de la
patria.
Recuerdo
que en la primaria nos platicaban sobre
las vidas de los héroes, recordado que:
“El
padre del valiente general Vicente Guerrero, arrodillado y en llanto le ruega a
su hijo que acepte el indulto prometido (del gobierno español) y que por el
bien de todos entregue las armas y termine con esa guerra tan estéril como
destructiva.
Los
ruegos del padre no logran convencer a don Vicente Guerrero, el cual,
dirigiéndose a los presentes exclama: “Señores, este es mi padre que ha venido
a ofrecerme el perdón de los españoles y un trabajo como general español. Yo
siempre lo he respetado, pero la Patria es Primero”.
“La
patria es primero” me sigue resonando
como una frase transcendental y capaz de unirnos entorno a un bien superior. La
idea central era la armonía en la convivencia social.
El
heroísmo que se enfatiza en el ejemplo
de Guerrero hace un ambiente de arropamiento por alguien que está dispuesto en
dar su vida por los hombres que aparecerán en el futuro. Ese futuro del pasado
somos nosotros esos que abrimos los ojos sorprendidos en los tiempos de
formación.
Hace
buen tiempo que aquella sensación de hechizo se perdió. Los pechos llenos de
terruño, ahora dan pena ya que solo tienen intereses y se cambia la patria por
30 monedas, la traición campea, sin límites en las praderas.
Por
muchas razones se emigraba se hacia la
nueva patria, la vida adquiría soledades y
nostalgias que hacían virar el semblante y acercaba a los desterrados,
se trataba de juntar la gente que de esa patria
en el exilio vivía. Cada uno de los que emigra va huyendo de algo por
necesidad por más que hable de rosas y mieles de su tierra.
“La
patria es aquel lugar natal o adoptivo con el que un individuo siente un
vínculo afectivo, cultural, histórico o personal”. Definitivamente ahora estoy
en otro sitio, mi circunstancia, el tiempo y las circunstancias no me permiten
regresar, cambió mi pueblo idílico, cambió mi razón de ser en la vida.
¿Habrá
algún otro motivo que se transgreda en la falta de acoplamiento entre el
individuo y su patria chica? ¿Será acaso que la patria está expulsando o
desterrando a sus hijos?
Ese
sentido de homogeneidad en la convivencia social que se tiene nos lleva a pensar
en un bienestar ascendente.
Tenemos
la necesidad de considerar nuevamente el sentido de patria, ya que es un bien
cultural, este valor debe incluso
examinar el sentido de cultura, ya que tenemos gran cantidad de personas
nativas y avecinadas que se pegan al espacio y no tienen bien a bien como
ocupar su tiempo y, se vuelven destructores reales y si no potenciales, o
suicidas en su espacio tiempo.
¡Murió
por la patria! Resonaba con el tiempo como algo incompresible y doloroso. Mejor
escuchemos la voz suave de Ramón López
Velarde en un fragmento de su magistral poema Suave Patria:
Diré
con una épica sordina:
¡La
patria! es impecable y diamantina.
Suave
Patria: permite que te envuelva en la más honda música de selva con que me
modelaste todo entero al golpe cadencioso de las hachas y pájaros de oficio
carpintero.
Patria:
tu superficie es el maíz, tus minas el palacio del Rey de Oros, y tu cielo, las
garzas en desliz y el relámpago verde de los loros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario