lunes, 2 de octubre de 2017

Jun 14, 2017
¿Qué es la patria?

Parece una pregunta bastante anacrónica, ahora que el mundo corre tan de prisa, que la tecnología domina cada vez más y, que el trabajo tiene nuevas características, cuando menos en Coahuila; las ideas son tan ausentes o difusas e impera el pragmatismo, parece una fatalidad. Piensa que estas prerrogativas difuminan conceptos tan profundos, como el de la  patria.
Recuerdo que en  la primaria nos platicaban sobre las vidas de los héroes, recordado que:
“El padre del valiente general Vicente Guerrero, arrodillado y en llanto le ruega a su hijo que acepte el indulto prometido (del gobierno español) y que por el bien de todos entregue las armas y termine con esa guerra tan estéril como destructiva.
Los ruegos del padre no logran convencer a don Vicente Guerrero, el cual, dirigiéndose a los presentes exclama: “Señores, este es mi padre que ha venido a ofrecerme el perdón de los españoles y un trabajo como general español. Yo siempre lo he respetado, pero la Patria es Primero”.
“La patria es primero”   me sigue resonando como una frase transcendental y capaz de unirnos entorno a un bien superior. La idea central era la armonía en la convivencia social.
El heroísmo que se  enfatiza en el ejemplo de Guerrero hace un ambiente de arropamiento por alguien que está dispuesto en dar su vida por los hombres que aparecerán en el futuro. Ese futuro del pasado somos nosotros esos que abrimos los ojos sorprendidos en los tiempos de formación.
Hace buen tiempo que aquella sensación de hechizo se perdió. Los pechos llenos de terruño, ahora dan pena ya que solo tienen intereses y se cambia la patria por 30 monedas,  la traición campea,  sin límites en las praderas.
Por muchas razones  se emigraba se hacia la nueva patria, la  vida adquiría  soledades y  nostalgias que hacían virar el semblante y acercaba a los desterrados, se trataba de juntar la gente que de esa patria  en el exilio vivía. Cada uno de los que emigra va huyendo de algo por necesidad por más que hable de rosas y mieles de su tierra.
“La patria es aquel lugar natal o adoptivo con el que un individuo siente un vínculo afectivo, cultural, histórico o personal”. Definitivamente ahora estoy en otro sitio, mi circunstancia, el tiempo y las circunstancias no me permiten regresar, cambió mi pueblo idílico, cambió mi razón de ser en la vida.
¿Habrá algún otro motivo que se transgreda en la falta de acoplamiento entre el individuo y su patria chica? ¿Será acaso que la patria está expulsando o desterrando a sus hijos?
Ese sentido de homogeneidad en la convivencia social que se tiene nos lleva a pensar en un bienestar ascendente.
Tenemos la necesidad de considerar nuevamente el sentido de patria, ya que es un bien cultural,  este valor debe incluso examinar el sentido de cultura, ya que tenemos gran cantidad de personas nativas y avecinadas que se pegan al espacio y no tienen bien a bien como ocupar su tiempo y, se vuelven destructores reales y si no potenciales, o suicidas en su espacio tiempo.
¡Murió por la patria! Resonaba con el tiempo como algo incompresible y doloroso. Mejor escuchemos la voz  suave de Ramón López Velarde en un fragmento de su magistral poema Suave Patria:
Diré con una épica sordina:
¡La patria! es impecable y diamantina.
Suave Patria: permite que te envuelva en la más honda música de selva con que me modelaste todo entero al golpe cadencioso de las hachas y pájaros de oficio carpintero.

Patria: tu superficie es el maíz, tus minas el palacio del Rey de Oros, y tu cielo, las garzas en desliz y el relámpago verde de los loros.

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