
Abr 13, 2018
Un
fuego lamentable en la Sierra de Zapalinamé
Reconocerán
labor de brigadistas forestales (16/4/2018) Vincularían hoy a proceso a
incendiarios (16/4/2018) Los vincularan mañana (15/4/2018)
Tan
fuerte era la quemazón en el Cañón de San Lorenzo de la Sierra de Zapalinamé,
que su luminosidad aparecía cuando apenas oscurece. Lamentable por todos los
puntos donde se le vea, esa calamidad vino con el olor, un amargo olor a leña
quemada, pero no dijeron que la sierra se quemaba. No creíamos cómo pudo haber
ocurrido ahí, precisamente donde la cultura del senderismo y del cuidado del
medio ambiente era mayor en Saltillo. Siempre se ha recomendado que se evite
encender fogatas y que la basura que se produce sea recogida y puesta en
contenedores adecuados.
Nos
falló la cultura de protección al medio ambiente, esa sutil pero eficaz
reflexión o llamada de atención sobre el daño y la pérdida no se accionó, la
descubrimos sólo cuando ya era una realidad; Mónica Neponte (Jalisco. 1970)
dice en su poema Fuego:
"Lengua
resplandor por el aire. La tierra es víctima de la violenta llama. Devora. Tras
el silencio, un balbuceo toma forma y la destruye. Es la luz que corrompe el
infierno. La luz cuya herencia de cenizas forma el alfabeto legible de los
cegados”.
Así
estamos ahora, cegados por tanta destrucción; cayeron especies de cadenas
reproductivas interminables. Microscópicas algunas especies, truncaron la
respiración o simplemente se asfixiaron con el humo que penetró hasta las
mismas entrañas. No sé si los cotorros de la sierra pudieron salvarse o si los
osos pequeños alcanzaron a correr del fuego, seguramente las liebres están
asustadas y el retoño de las plantas ahora quizás chamuscado.
El
Cañón de San Lorenzo es una belleza natural de México y se encuentra ubicado
entre Saltillo y Zacatecas, ahí se pueden practicar actividades al aire libre
para disfrutar una gran experiencia junto a la naturaleza.
Los
que subieron a Zapalinamé eran chavos juguetones, uno de ellos de 12 años de
edad, así como fueron sin prevención ni equipo apropiado, dijo:
"Vamos
haciendo una fogata para asar unos elotes”;
pusieron manos a la obra, prendieron sin el cuidado apropiado una lumbre
y se les salió de control. El domingo 8 de abril del presente año 2018 comenzó
el incendio, para la tarde noche se percibía un olor a leña quemada. Cuando
descubrieron este fuego avisaron a emergencia,
ya los jóvenes venían con el azoro de una travesura y la policía los
atajó. Menores de edad. Los remitieron a los separos.
La
fiscalía informó que abrió una investigación contra los detenidos como
presuntos responsables del fuego. Ahora mismo permanecen aprehendidos dos
menores y dos adultos, quienes están en espera de un juicio que determine su
sanción.
La
mejor manera de evitar un incendio es prevenirlo.
Todas
la ayuda comarcana se ha puso a disposición, brigadistas especializados de
Conafor, los Bomberos de Saltillo, la
Secretaría de la Defensa Nacional y Profauna. Así mismo se acomidieron
helicópteros de Protección Civil de Nuevo León, avionetas que esparcieron agua
y la voluntad de que pronto se terminara este fuego que desde Saltillo se veía
y olía como una gran conflagración que oprime el corazón.
Quiero
enviar un reconocimiento especial a quienes tuvieron la encomienda de coordinar
acciones en este desastre: Francisco Martínez Avalos, José María Frausto Siller
y Eglantina Canales.
Creo
que esa cultura de la prevención debe reforzarse en la población desde la
educación inicial hasta la universitaria, como la mejor manera de salvar
nuestros recursos naturales
¿Usted
qué piensa estimado lector?
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