viernes, 8 de junio de 2018



Abr 13, 2018

Un fuego lamentable en la Sierra de Zapalinamé

Reconocerán labor de brigadistas forestales (16/4/2018) Vincularían hoy a proceso a incendiarios (16/4/2018) Los vincularan mañana (15/4/2018)
Tan fuerte era la quemazón en el Cañón de San Lorenzo de la Sierra de Zapalinamé, que su luminosidad aparecía cuando apenas oscurece. Lamentable por todos los puntos donde se le vea, esa calamidad vino con el olor, un amargo olor a leña quemada, pero no dijeron que la sierra se quemaba. No creíamos cómo pudo haber ocurrido ahí, precisamente donde la cultura del senderismo y del cuidado del medio ambiente era mayor en Saltillo. Siempre se ha recomendado que se evite encender fogatas y que la basura que se produce sea recogida y puesta en contenedores adecuados.
Nos falló la cultura de protección al medio ambiente, esa sutil pero eficaz reflexión o llamada de atención sobre el daño y la pérdida no se accionó, la descubrimos sólo cuando ya era una realidad; Mónica Neponte (Jalisco. 1970) dice en su poema Fuego:
"Lengua resplandor por el aire. La tierra es víctima de la violenta llama. Devora. Tras el silencio, un balbuceo toma forma y la destruye. Es la luz que corrompe el infierno. La luz cuya herencia de cenizas forma el alfabeto legible de los cegados”.
Así estamos ahora, cegados por tanta destrucción; cayeron especies de cadenas reproductivas interminables. Microscópicas algunas especies, truncaron la respiración o simplemente se asfixiaron con el humo que penetró hasta las mismas entrañas. No sé si los cotorros de la sierra pudieron salvarse o si los osos pequeños alcanzaron a correr del fuego, seguramente las liebres están asustadas y el retoño de las plantas ahora quizás chamuscado.
El Cañón de San Lorenzo es una belleza natural de México y se encuentra ubicado entre Saltillo y Zacatecas, ahí se pueden practicar actividades al aire libre para disfrutar una gran experiencia junto a la naturaleza.
Los que subieron a Zapalinamé eran chavos juguetones, uno de ellos de 12 años de edad, así como fueron sin prevención ni equipo apropiado, dijo:
"Vamos haciendo una fogata para asar unos elotes”;  pusieron manos a la obra, prendieron sin el cuidado apropiado una lumbre y se les salió de control. El domingo 8 de abril del presente año 2018 comenzó el incendio, para la tarde noche se percibía un olor a leña quemada. Cuando descubrieron este fuego avisaron a emergencia,  ya los jóvenes venían con el azoro de una travesura y la policía los atajó. Menores de edad. Los remitieron a los separos.
La fiscalía informó que abrió una investigación contra los detenidos como presuntos responsables del fuego. Ahora mismo permanecen aprehendidos dos menores y dos adultos, quienes están en espera de un juicio que determine su sanción.
La mejor manera de evitar un incendio es prevenirlo.
Todas la ayuda comarcana se ha puso a disposición, brigadistas especializados de Conafor,  los Bomberos de Saltillo, la Secretaría de la Defensa Nacional y Profauna. Así mismo se acomidieron helicópteros de Protección Civil de Nuevo León, avionetas que esparcieron agua y la voluntad de que pronto se terminara este fuego que desde Saltillo se veía y olía como una gran conflagración que oprime el corazón.
Quiero enviar un reconocimiento especial a quienes tuvieron la encomienda de coordinar acciones en este desastre: Francisco Martínez Avalos, José María Frausto Siller y Eglantina Canales.
Creo que esa cultura de la prevención debe reforzarse en la población desde la educación inicial hasta la universitaria, como la mejor manera de salvar nuestros recursos naturales
¿Usted qué piensa estimado lector?

No hay comentarios:

Publicar un comentario