Ene
05, 2018
2018;
política, elecciones y futbol
En
estas fiestas navideñas y de año nuevo las cosas se convierten en deseos, en
empeños, en esperanzas; respiramos libres como siempre debemos hacerlo y rogamos armonía como si no tuviéramos ritmo.
Así
deberíamos estar siempre con la familia, las amistades y la comunidad, yo te
deseo además luces de colores en el 2018 y aromas donde respiremos a pulmón
completo y espacio donde podamos estirarnos de forma plena. ¡Felicidades!
A
estas horas, después de 4 días del año 2018, algunos deseos que sellaron con
uvas y sidra estarán varados en un remanso que no deja fluir las intenciones de
cumplirlos. Pero arriba corazones, que el tiempo es una espera con ritmos y
vientos de historias distintas, huellas que dejan marcas en la memoria como una
sombra anhelada en el desierto.
Parece
que repetimos sin convicción cosas y se nos agrietan en las propias manos
fortalezas. El corazón pide explicación, pero las aguas buscan el cauce normal,
ya los sobresaltos han pasado y hemos quedado sorprendidos que hasta los buenos
deseos en abundancia extrema son turbaciones que vuelven azorada a nuestra
vida.
Sin
querer queriendo, se dice cuando hay que hablar entre broma y serio, en este
lapso de descanso tomamos aire y planeamos las cosas del año a grosso modo. Si
no lo hizo de ninguna manera, algo de estas alertas pueden serle útiles sin
llegar a predicciones ni buenas ni malas.
2018
será en México un año político, por ello entendemos que habrá elecciones
federales estatales y algunas municipales. Por tanto, a nivel federal, donde se
elige presidente de la República, nos tenderemos que recetar una bien obesa
cantidad de spots de tv, radio, cine y medios impresos.
El
Instituto Nacional Electoral (INE) ejercerá carretadas de dinero para convencer
a la ciudadana y ciudadano para que vote; misión difícil, pues los electores
están hartos de ese convencimiento que como usted supone, es caro y sólo llega
en el mejor de los casos al 47% de la población apta para votar. Yo creo que
ahora la calidad del ciudadano dará su resistencia a tanto spot que se le
endilga en esta temporada de elecciones. Antes lo definía su habilidad en la
lecto-escritura, pedían que no fuera uno analfabeta. Y ahora que sea sordo.
¿Habrá
cambiado esta característica cuando el estado impide de forma deliberada llegar
hasta las urnas?
Ya
no importa aplicar las plataformas electorales de los ganadores, mucho menos
que el gobierno despliegue todos sus impulsos de gobierno. No, nadie está
pendiente de ello, porque vienen otras elecciones y hay que brincar a nuevos
puestos y de ahí a otros y otros, hasta que la muerte lo alcanza. No crea que
se tiene ideología en los participantes en la elección, no, eso es mucho pedir,
no hay ideología que predomine frente a un rampante pragmatismo ofensivo y
vulgar.
Bueno,
expliquemos qué pasará en el año; decíamos que habrá campañas los seis primeros
meses (en México se elegirá Presidente de la República, 128 senadores y 500
diputados federales, además de 2818 autoridades locales. La elección es el 1 de
julio), los otros seis habrá disputas por saber quién fue el que ganó las
elecciones realmente, los tribunales electorales estarán en el ojo del huracán
y la decisión vendrá en el último minuto, para llegar a un 1 diciembre con el
ánimo cansado, con una nueva desilusión electoral, con una nueva grieta abierta
y cicatrizada sin sanar, tendremos más hartazgo social, más impunidad.
En
la toma de posesión habrá protestas, se exigirá democracia, pureza de ideales,
valoración de nuestra condición de gobierno y sociedad nada importará. Se dirá
también: ¡Vean ustedes cómo los de Guinea están más amolados que nosotros! Y
nada se tomará en cuenta, habrá gritos de ¡Borrón y cuenta nueva! Se darán la
suave, en la vida se pierde o se gana,
según sea la circunstancia, siempre diremos algo filosófico, la elección es
polvo del hombre, la circunstancia es la elección.
Mentir,
engañar, abusar del elector será cuestión de bando. Lo que para unos es una
victoria, ya que en la democracia se gana con sólo un voto, para otros es
confabulación, complot, respuesta a los intereses internacionales. Esos órganos
otorgan "recursos humanitarios” a los pueblos en vías de la democracia.
¡A
vaber dígame cómo chingaos es esa tal democracia, pues a lo mejor ya pasó y no
nos dimos cuenta!
Habrá
mundial de futbol, curiosamente la preparación para ese mundial coincide con la
etapa de elección en México, los seis primeros meses la selección se prepara y
en ese momento diremos que los seleccionados no son los mejores, que les falta amor por la camiseta, que deberíamos
enrolar a los naturalizados y no le hace que no sepan el Himno Nacional, (Coque
Muñiz tampoco lo sabe) con la camiseta nacional se verán no como mercenarios,
sino como defensores de la patria. Imagínese que logremos avanzar hasta el
famoso quinto partido, nos valdrán madres las protestas por la dignidad y el
recuento de votos. ¡Al tiempo! ¡Usted qué cree, estimado lector!

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