Ene
03, 2018
Cuando
el frío delata el origen
Sentir
frío es una sensación de infelicidad inagotable, todas las chacras, mantras,
oraciones y plegarias son insuficientes para dejar de abominar el frío.
Existe
gente que le gusta el frío, (muy su gusto) pero nada envidio ese deleite que me
parece un tanto soberbio. Decir que me gusta el frío es una prepotencia que
solo las comisuras de los labios pueden decir si uno miente.
Yo
vengo de escenarios con clima más templado, los fríos nuestros, de toda la vida
eran cosa de 14 grados; digamos 10 sobre cero en casos extremos, pero 5 grados
sobre cero, ni pensarlo era la noche más fría. En cambio aquí que se dan
temperaturas abajo de cero sin mucha dificultad, estoy hablando del trópico de
Cáncer para abajo.
Años
hace que me tocó sufrir una de las primeras nevadas en mi vida; habíamos
arreglado la casa donde estaríamos viviendo en aquel invierno infausto, comenzó
el frío extremo esa temporada y la casa recién enjarrada con yeso parecía
desprenderse de tajo, pero no, solo era el frío que se trasminaba sin
consideración alguna por techos y paredes; obvio no teníamos en casa nada
preparado para aminorarlo.
La
inocencia me hacía experimentar todo las comidas que recomendaban para tener un
aguante mayor al frío, las seguía al pie de la letra. Nada me quitaba el frío.
Después de 35 años de vivir aquí en Saltillo, considero que estos fríos
extremos son más llevaderos, aunque siempre añore el clima templado.
Alguien
me invitó a ver la película de Renacido, esa donde Alejandro González obtuvo el
Óscar de la academia de cine. Me resistí
a verla con solo ver la publicidad de la película; después me platicaron el
resumen de la misma y me di de santos, no haber asistido a la función. Ahora he intentado verla en tv, me es
imposible. Esa sensación de frío que
proyecta el film, me es inverosímil aguantarlo, esa película debió llamarse:
¡frio hasta la 39 generación! Renacido es una película cruel, infeliz, aunque
haya ganado todos los premios cinematográficos.
Recuerdo
entre bromas los consejos que me
inventaban para poner en marcha mi auto
compacto, hace 35 años: ¡ponle
sal a los parabrisas!! ¡Úntales papa! A cada nueva recomendación corría a la
cocina, por el artefacto o artículo comestible sugerido; había también
recomendaciones que alertaban con prudencia: no pongas agua, ni agua caliente
ni agua con jabón. La conclusión era sencilla no pongas agua, pero otra fuerza
arremetía diciendo: Primero limpia con un trapo, prende el coche, pon la
calefacción, y luego le pones agua. Tenía incertidumbre en las recomendaciones,
luego comprobé que eran simples ocurrencias como quien opina de futbol con una
autoridad supina.
Las
casas, bueno, cuando menos la mía, ahora tiene un poco más de confort,
calentadores en distintas partes de la casa, mi cuarto es un bunker contra el
frío. No es la felicidad total pero disminuye esa percepción.
¿Cómo
desplazarse en el frío? Lo hace uno y en ocasiones con imprudencia, por ello
muchos accidentes de tránsito ¿a qué sales con nieve o con hielo? Les encanta
jugar con la nieve, digo no está mal la diversión pero yo prefiero guardarme
las ganas.
La
mayoría de las casas de interés social hechas para trabajadores son pequeñas;
ninguna en ellas esta acondicionado para soportar el frío. No existen
instalaciones para tomas de gas ni espacios para calentadores. En general son
casas sin previsiones. ¡Cuando hace calor son calientes y cuando hace frío son
frías! Además agreguen que el costo de gas o luz son prohibitivos; con ello
limitan su uso.
Contrariamente
a la creencia popular, los expertos en salud dicen que hay un montón de
ventajas que el frío proporciona a nuestros cuerpos y mentes.
Veamos
algunas de ellas: Aumenta tu energía. Es bueno para dormir. Mata a los
insectos. Estimula la quema de calorías. Tu mente funciona mejor. Filtro de
aire, mejor respiración. Mejillas sonrosadas. Temperatura ideal para correr.
¿Una vida más larga? Reduce la inflamación. Combate las infecciones. Inspira
para una buena conversación. Te quieres más. Correrás más rápido. Nos hace
apreciar los buenos días por venir.
Estoy
totalmente con la número 15 de estas afirmaciones. Con la 2, 3,10 y 11 solo un
poco, en el resto aunque sea opinión de especialistas me parecen insulsas.

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