Dic 06, 2017
El silencio
tiene merito
¡Cállate
que te estoy hablando! es una expresión que en el paroxismo familiar se
escuchaba con un reclamo de espacio para decir las cosas en la
cotidianidad. ¡Qué dejes hablar! ¡Que no
entiendes! no pones atención a lo que te digo, ¡cállate! Se escuchaba sonoro.
¡Ya me calle! ¡Ya no estoy hablando! Por Dios pareces una tarabilla. Guarda
silencio, por favor ¡oh te rompo la cabeza¡
Las cosas
se alineaban de tal manera que por fin se guardaba el silencio para conversar.
Lo más característico era solo dar instrucciones para algo, o bien dejar de
hacer ruido, ese ruido que molestaba. Existen muchas llamadas los fines de
semana para reportar fiestas donde el ruido es el principal elemento que
enfurece y da molestia. Se eriza la piel
de pensar que es con banda.
¡Lo único
que quiero es que no hagan ruido! Es la súplica, la exigencia o el deseo cuando
se acerca el fin de semana. (Ya imaginaran las carnes asadas regias por la
final de futbol en donde tigres y rayados, equipos ambos de Monterrey
disputaran la final). ¡La locura! El ruido en el terruño.
Toda las
generaciones de fines de los setenta hasta nuestros días deben de recordar el
programa “En familia con Chabelo” donde se volvió clásico el juego donde pedía
a un concursante que debía pasar un puente atado a los extremos con un cable
que se balanceaba, debía concentrarse y cruzarlo con equilibrio, cuando el
concursante debía iniciar demandaba al participante ¡ruido o silencio! Se hacía
bulla si contestaba ruido y si decía silencio cantaba una canción con el título
de silencio algo así:
Silencio
Que están
durmiendo
Los nardos
Y, las
azucenas…
“Silencio
procede del latín silentium y hace referencia a la abstención de hablar o a la
ausencia de ruido”
Sin duda
que el silencio tiene muchas definiciones y propósitos, siempre han ponderado
el silencio para el estudio significativo.
Las zonas
con mayor ruido tiene siempre una alta contaminación que hace más distraído a
los sujeto que las habitan, por ejemplo las franjas cercanas a los aeropuertos,
las cantinas en tiempos pretéritos se
recomendaba que estuvieran lejanas a las escuelas, ahora la necesidad de
espacios educativos obligan que compartir con
esos establecimientos o unos y otros se invaden esto me da oportunidad
de habar de la clasificación de los silencios podemos distinguir entre silencio
objetivo ( la ausencia total de sonido
sin otra connotación) y el silencio subjetivo ( la pausa reflexiva o llevada a
cabo para acentuar lo dicho anterior o posteriormente )
Yo recuerdo
en mi primaria siempre había ruido, hablábamos mucho (los grupos eran de 45
alumnos) las maestras de, 3, 4 y 5 de primaria me pusieron a hacer planas y
planas del cuaderno con la frase “no debo hablar en el salón de clase” siempre
las hice platicando con mis compañeros de banca. Quizás de eso provenga mi
inquietante forma de hacer cosas hasta la fecha. Me gusta tener silencio ahora,
pero la música me mueve sobre manera, me gusta la cumbia y la salsa, Vivaldi,
Mozart, y la música Celta así como Regis Regina y sus aguas de marzo, el mariachi
Vargas de Tecatitlán y su homenaje a José Alfredo Jiménez acompañado de la
orquesta sinfónica de la Universidad Autónoma de Querétaro. Me gusta el son sea
de donde sea: los jaliscienses, veracruzanos, cubanos, la guájira, el punto
cubano, los huapangos de las huastecas Potosina, Tamaulipeca, Veracruz,
Hidalguense y por supuesto la Guanajuatense ¡toda la música me gusta!
Pablo
Neruda dice:
Yo que
crecí dentro de un árbol
tendría
mucho que decir,
pero
aprendí tanto silencio
que tengo
mucho que callar
y eso se
conoce creciendo
sin otro
goce que crecer,
sin más
pasión que la substancia,
sin más
acción que la inocencia,
y por
dentro el tiempo dorado
hasta que
la altura lo llama
para
convertirlo en naranja.
El silencio
es cortesía, rabia, fuerza, pasión, milagro, la reflexión más dulce que viene desde dentro de uno mismo, un imperativo que tiene un envoltorio de
obsequio, el silencio sabe a justicia nunca a venganza, que nadie confunda el
silencio con solo dejar de hablar porque entonces se abrirán las murallas del
deseo se estará sin duda en el centro de
la habitación ya sin salidas contemplando
la soledad y su propia vida en silencio. Hagamos entonces un homenaje al silencio que
siempre es portador de buenos pensamientos y planes de mejor vida.
Fe erratas:
en el pasado artículo sobre la feria del libro de Guadalajara, recibí de
Edmundo Jacobo y de Eliezer Jáuregui la
aclaración de que no es la Universidad Autónoma de Guadalajara la organiza la Feria del Libro sino la
Universidad de Guadalajara. Tienen razón. ¡Doy las gracias!

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