Ene 12, 2018
Cuando
usted lea esto, estimado lector, quedarán 168 días para que se efectúen las
elecciones para presidente de la República en México.
Para
ello se habrán desarrollado unas intensas campañas políticas para hacer
proselitismo a favor de cada uno de sus candidatos, tanto de los partidos, las
coaliciones, y de las candidaturas independientes.
¿Se
imagina usted cuánto trabajo es eso? Muchas intimidades se habrán descubierto
en cada una de la personas contendientes, además de las operaciones de los
partidos en determinadas esferas de la gestión ciudadana. Habrán sido
repetidos, hasta la sordera de los escuchas, millones de spots que dejarán a una
sociedad aturdida y al final desorientada, porque no sabrás qué camino
transitar en la decisión de su voto.
Los
inicios de enero de este año aún son tiempos lejanos para esta decisión de
elección. Las denuncias que ahora se avientan los unos y los otros han roto las
arcas de dinero, mismas que tienen un vaivén de arrebato. Este furor en las
denuncias quiere de por sí ser la flamígera acción de limpieza y honestidad.
Estos arrebatos buscan manifestar la verdad, su verdad por supuesto, para
deslumbrar y tener hechos en ese relámpago de acciones.
Lo
que yo percibo en este juego de la política y las elecciones es que la
ideología se ha confundido, ya que los que pertenecen a la derecha se sienten
de izquierda; los de izquierda ahora son mesurados y confortados en la
medianidad de las acciones, los de izquierda tienen celo por encontrarse en una
izquierda más y más pura, entre ellos nadie encuentra confianza ni para ir al
baño. Y para ejemplificar cito:
"El
candidato de PRI se cree independiente, los ex presidentes del PAN apoyan al
del PRI, los del PRD apoyan al del PAN y los ex candidatos del PRD ya no están.
#Elecciones2018. La política mexicana es una bestia similar a la Hidra de
Lerna”.
Podríamos
encontrar, si nos propusiéramos, parecidos y más parecidos en estas actitudes
de los partidos y de los candidatos, pero lo importante no es eso, sino
observar un México que está desgarrado por problemas de: inseguridad, pobreza,
mala distribución de la riqueza, violencia intrafamiliar, problemas derivados
del ejercicio de la política, miedo en la calle, corrupción, narcotráfico,
falta de empleo, empleos mal remunerados, educación deficiente y de mala
calidad, contaminación, marginación, migración, leyes caducas, sistemas de
justicia con parcialidad notoria, falta de justicia adecuada, maltrato de
autoridades, ciudadanos que perciben inequidad en todas sus formas. ¿Cómo vemos
entonces las elecciones políticas en México? ¿ Vemos algo distinto en ellas?
Un
elemento nuevo en esta contienda, sin duda alguna, es la coalición; agrupación
en donde los convenios de fuerza políticas han reunido grupos antagónicos.
Impensable hace algunos años.
Ahora
el PRD (izquierda), PAN (derecha) y Movimiento Ciudadano (sin existencia), se
intitulan Al frente Por México del PAN-PRD-MC. Esta coalición está integrada
por un grupo de estrategas y políticos que han tenido incursiones con líderes
más o menos jóvenes con ambiciones e intereses prácticos pero sin suficiente
trayectoria que los haya templado en el quehacer político. En resumen, su discurso
es más o menos: "quítate tú para ponerme yo”.
La
Alianza PRI-PVEM-PANAL podemos considerarla como la tradición en las
elecciones. Ellos guardan un poco de la memoria histórica, tanto que el
candidato José Antonio Meade fue entronizado a las viejas costumbres del PRI.
El Verde Ecologista es un partido que ha sido compañero de fórmula del PRI en
varias ocasiones y el Panal vuelve al redil después de efluvios romances de
autonomía.
Un
tercer grupo denominado Juntos Haremos Historia, de MORENA-PT-PES, realiza una
lucha tenaz y prolongada con 18 años de persistencia y a través de un discurso
político novedoso pero con bastantes enemigos.
Son
chiquitos emanados de corrientes de izquierda. Este grupo se ha comportado
siguiendo una corriente con un líder fuerte y se habla poco de las personas que
lo rodean y dirigen. Hasta ahora sólo se han dado nombramientos honoríficos y
un poco extraños de un gabinete ficticio. ¿No sería mejor tener el conejo y
luego hacer el caldo? Porque aquí parece que pusieron a calentar agua sin tener
una idea segura de lo que se quiere.
Por
otra parte, me da la impresión que estamos olvidando a los candidatos
independientes, que son parte de esta parafernalia de las elecciones. Ellos sin
duda aparecerán en las boletas, siguiendo el viejo principio de divide y
vencerás. Entonces conviene, en la próxima elección, tener una boleta amplia de
opciones para repartir el voto.
A
nivel internacional, esta boleta tendrá mejores calificaciones en los
estándares de la democracia y a los ojos de los organismos internacionales que
otorgan, por ello, préstamos jugosos para el desarrollo económico, la
conservación de los derechos humanos y para las calamidades de la pobreza. Esta
boleta nos permite negociar esos préstamos
con mayor facilidad.
Aunque
apenas comenzamos esta etapa del proceso electoral, no me gustaría que éste se
alterara por algún suceso funesto (remember, 1994). Confiemos en que esto no es
la vida y que sea entendida esta actividad política como tal, apostemos los
mejores esfuerzos para que se dé la contienda con la mejor de las claridades,
transparente a los ojos de los propios ciudadanos y del mundo. Lo importante es
México y su futuro.
¿
Usted qué opina, estimado lector?

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