Ene 17, 2018
El horario de todos
Inexorablemente
las horas, los días, los años cumplen un círculo de largo alcance. 100 años que dan vuelta a la rueda como un
punto donde nacen nuevas esperanzas para que ocurran nuevas del tamaño mejores
si es posible.
En
la región de Jalisco y Nayarit, antes solamente Jalisco; cuando Nayarit era
solo uno con ese estado. En ese punto
del territorio mexicano conocido como el altiplano mexicano. Ahí donde se curte
la soga, se hierran los animales semovientes , se toma el tequila a cuello de
botella o en un caballito, donde los hombres son hombres porque son charros, se
huele a incienso y se desgrana el rosario como quien deja migajas esparcidas
para encontrar el camino al cielo, nacen
los escritores Juan José Arreola, Alí Chumacero. Y en la
ciudad de México Pita Amor. Estos
escritores dan con sus creaciones una fuerza nuevas a los relatos, sus
preocupaciones y afanes con los que transitaron en la vida tienen algo de
milagrería.
Ese
es el caso de Guadalupe Teresa Amor Schmidtlein (Pita Amor). Tía de la
escritora Elena Poniatowska, fue actriz y modelo de fotógrafos y pintores como
Diego Rivera, Juan Soriano y Raúl Anguiano. Nació en la Ciudad de México el 30
de mayo de 1918 y murió el 8 de mayo del 2000.
Se destacó sobre todo como poeta y escritora. Gran mística, en sus
textos se ve una clara influencia de Sor Juana Inés de la Cruz, Francisco de
Quevedo y Luis de Góngora.
Los
personajes que vienen del altiplano también emergen de grupos familiares con
limitaciones. O bien de familias numerosas en donde los diez o 14 hermanos se
convulsionando tomando temperatura alta y un pulso acelerado, en la mayoría de
los casos formados en el las riberas del autodidactismo gozan de su formación
porque sienten placer de encontrar la luz de las letras.
Alí
Chumacero Lora se describía a sí mismo como un obrero de las letras pero por
sus amigos y conocidos, lo describía como un “eminente poeta, eminente editor,
sabio; un poeta de los más importantes”
Vio
la luz por primera vez en Acaponeta, Nayarit, un 9 de julio de 1918 y dejó de
existir en la Ciudad de México el 22 de octubre de 2010. Entre sus obras más
conocidas figuran: Páramo de sueños, Imágenes desterradas y Palabras en reposo.
De su trabajo editorial, se distingue la edición y revisión de Pedro Páramo, de
Juan Rulfo. En vida, el nayarita fue reconocido por sus largos años de arduo
trabajo en el Fondo de Cultura Económica, y por relacionarse con diversas
personalidades del círculo cultural de México del siglo XX.
Alí
Chumacero atrajo a su recomendaciones a muchos jóvenes escritores en especial a
poetas que se le acercaban a pedir su consejo, comoel caso en Coahuila de
Federico Leonardo González Nañes quien en sus textos se notan los trazos de
Chumacero.
Juan
José Arreola Zúñiga es un personaje que con su magia verbal rompe lo cotidiano
y lo circunstancial. Con su capa ceremonial, o sus abombados pantalones que lo
hacen verse ridículo al transitar por empedrados con bicicletas estrafalarias
en su Zapotlán el grande, dicen los que saben que tiene las características de
un caballero medieval que lanza bendiciones o anatemas con el dramatismo y la
voz engolada que disparan ocurrencias tras ocurrencias, que disparadas pegan el
blanco de forma certera y cuando falla dramatiza.
Él
es sabio para escribir poco para decir mucho, pero sobre todo hace cómplice al
lector en su creación. Por ello sus creaciones son redondas vea usted estimado
lector, “El guardagujas”, “Apuntes de un rencoroso”, “La migala”.
El
escritor ocurrente, pedagogo por necesidad Juan José Arreola reinventa la forma
de leer, lo sugiere y hace en voz alta, el disfrutaba haciéndolo y ve como lo
disfrutan quienes lo hacen
Estimado
lector celebremos estos autores con eso que crearon su obra que sin duda
disfrutara a ojos llenos.

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