miércoles, 10 de enero de 2018

Dic 15, 2017

¿De qué estamos hechos los humanos?
La siguiente lejana frase: hombre, recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás, nos remite al Génesis del hombre que se llena de sentido no exclusivamente religioso, sino científico. Un viejo proverbio serbio comenta que: "…sé humilde, pues estás hecho de tierra. Sé noble, pues estás hecho de estrellas” y ante estas metáforas, el hombre moderno guiado por el pensamiento racional responde que la posibilidad de estar literalmente conformados por "polvo de estrellas” es una de las ideas más científicamente poéticas que se ha cultivado.
A principios del siglo XX, Edward Alexander Crowley, la gran bestia!, fue un influyente ocultista, místico, alquimista, escritor, poeta, pintor y mago ceremonial, quien fundó la filosofía religiosa de Thelema y que además promovía la idea de cada hombre y cada mujer es una estrella.
En  tiempos más próximos, el rockstar del cosmos, Carl Sagan, (Nueva York, Estados Unidos, 9 de noviembre de 1934  muere en Seattle 20 de diciembre de 1996), astrónomo, astrofísico, cosmólogo, escritor y divulgador del pensamiento científico, además de defensor del pensamiento escéptico científico, del método científico, impulsó el envío de mensajes al espacio a través de sondas espaciales. Él fue pionero de exobiología y promotor de la búsqueda  de inteligencia extraterrestre quien advirtió: "El cosmos está también dentro de nosotros. Estamos hechos de la misma sustancia que las estrellas”, esa sola idea nos vuelve a la iniciación de maravillarse.
¿Alguna vez usted se ha puesto recostado contemplando el firmamento y se ha sentido partícipe de mundos parecidos al nuestro a años luz o cercanos a nosotros?
Sencillamente, el cosmos contiene maravillas que yo nunca había imaginado. Nos decimos, aún chorreando de asombro y con el pensamiento levitando ante tantas sorpresas: el peso de  la bóveda celeste, el correr de las estrellas fugaces, la conformación de símbolos con las estrellas.
Pero sobre todo después de una sesión de contemplación celestial nos preguntamos a pecho profundo: ¿Somos los únicos habitantes de este universo? ¿Si esto no fuera cierto cómo podríamos comunicarnos con ellos?  En cambio si fuera cierto, estaríamos en contacto con ellos y ¿cuál sería la forma? Una pregunta más,  angustiante por cierto, ¿ellos podrían estar viviendo entre nosotros acaso para invadirnos y conquistarnos  definitivamente?
Todo él, Sagan, advierte que estas teorías corren el riesgo de tener unos cuantos seguidores, pero una mayoría de los casos hay detractores hirientes que lastiman y ponen en duda cualquier descubrimiento, aunque ellos están atentos a sus descubrimientos o avances que realizan.
Algunos historiadores con influencia de la visión extraterrestre observan cantidad de simbologías con elementos extraterrestres.
Ejemplos clásicos es hablar de la construcción de las pirámides en distintos lugares de la tierra; en algunas de éstas con claridad ven a un extraterrestre cósmico en la sepultura de las pirámides mayas.
Pareciera una idea poética, pero resulta que se comprueba cada vez más ese origen cósmico de nuestra conformación humana. ¿Por qué no pensar en seres parecidos a nosotros? Sagan comenta en tono anecdótico: "Quería saber qué eran las estrellas, ya que ninguno de sus amigos ni sus padres sabían darle una respuesta clara por lo que: fui al bibliotecario y pedí un libro sobre las estrellas... Y la respuesta fue sensacional. Resultó que el Sol era una estrella pero que estaba muy cerca. Las estrellas eran soles, pero tan lejanos que sólo parecían puntitos de luz... De repente, la escala del universo se abrió para mí. Fue una especie de experiencia religiosa. Había algo magnífico en ello, una grandiosidad, una escala que jamás me ha abandonado. Que nunca me abandonará”.
¿Por qué tanta belleza en el universo? ¿Por qué tanta belleza en nuestro cuerpo? ¿Por qué estamos constituidos de polvo sideral, somos polvo de estrellas, somos escancia, sustancia de ese gran orden (ahora) de ese cielo que frente a nuestros destella con  sintonía de luces, con fuerza de imágenes con provocación de mitos estamos unidos al universo?
Esa guerra falsa entre el día y la noche, entre la oscuridad y la luz  nos hace disociarnos con el universo. Debemos aceptarlo.
El poderío del universo es determinante, enérgico sobre el hombre Antonio Mora Vélez poeta, dice:
Tienen que ser verdad
Para que este universo
De átomos  y moléculas
Pueda recoger sus fronteras.
Al final de la expansión
Regresar al punto de partida
Y volver a ese otro lado
De los números imaginarios
En donde moran
Los seres que no han sido
Expansión
Regresar al punto de partida
En donde moran
Los seres que no han sido.

¿Usted qué opina estimado lector?

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