Dic
15, 2017
¿De
qué estamos hechos los humanos?
La
siguiente lejana frase: hombre, recuerda que polvo eres y en polvo te
convertirás, nos remite al Génesis del hombre que se llena de sentido no
exclusivamente religioso, sino científico. Un viejo proverbio serbio comenta
que: "…sé humilde, pues estás hecho de tierra. Sé noble, pues estás hecho
de estrellas” y ante estas metáforas, el hombre moderno guiado por el
pensamiento racional responde que la posibilidad de estar literalmente
conformados por "polvo de estrellas” es una de las ideas más
científicamente poéticas que se ha cultivado.
A
principios del siglo XX, Edward Alexander Crowley, la gran bestia!, fue un
influyente ocultista, místico, alquimista, escritor, poeta, pintor y mago
ceremonial, quien fundó la filosofía religiosa de Thelema y que además promovía
la idea de cada hombre y cada mujer es una estrella.
En tiempos más próximos, el rockstar del cosmos,
Carl Sagan, (Nueva York, Estados Unidos, 9 de noviembre de 1934 muere en Seattle 20 de diciembre de 1996),
astrónomo, astrofísico, cosmólogo, escritor y divulgador del pensamiento
científico, además de defensor del pensamiento escéptico científico, del método
científico, impulsó el envío de mensajes al espacio a través de sondas
espaciales. Él fue pionero de exobiología y promotor de la búsqueda de inteligencia extraterrestre quien
advirtió: "El cosmos está también dentro de nosotros. Estamos hechos de la
misma sustancia que las estrellas”, esa sola idea nos vuelve a la iniciación de
maravillarse.
¿Alguna
vez usted se ha puesto recostado contemplando el firmamento y se ha sentido
partícipe de mundos parecidos al nuestro a años luz o cercanos a nosotros?
Sencillamente,
el cosmos contiene maravillas que yo nunca había imaginado. Nos decimos, aún
chorreando de asombro y con el pensamiento levitando ante tantas sorpresas: el
peso de la bóveda celeste, el correr de
las estrellas fugaces, la conformación de símbolos con las estrellas.
Pero
sobre todo después de una sesión de contemplación celestial nos preguntamos a
pecho profundo: ¿Somos los únicos habitantes de este universo? ¿Si esto no
fuera cierto cómo podríamos comunicarnos con ellos? En cambio si fuera cierto, estaríamos en
contacto con ellos y ¿cuál sería la forma? Una pregunta más, angustiante por cierto, ¿ellos podrían estar
viviendo entre nosotros acaso para invadirnos y conquistarnos definitivamente?
Todo
él, Sagan, advierte que estas teorías corren el riesgo de tener unos cuantos
seguidores, pero una mayoría de los casos hay detractores hirientes que
lastiman y ponen en duda cualquier descubrimiento, aunque ellos están atentos a
sus descubrimientos o avances que realizan.
Algunos
historiadores con influencia de la visión extraterrestre observan cantidad de
simbologías con elementos extraterrestres.
Ejemplos
clásicos es hablar de la construcción de las pirámides en distintos lugares de
la tierra; en algunas de éstas con claridad ven a un extraterrestre cósmico en
la sepultura de las pirámides mayas.
Pareciera
una idea poética, pero resulta que se comprueba cada vez más ese origen cósmico
de nuestra conformación humana. ¿Por qué no pensar en seres parecidos a
nosotros? Sagan comenta en tono anecdótico: "Quería saber qué eran las
estrellas, ya que ninguno de sus amigos ni sus padres sabían darle una
respuesta clara por lo que: fui al bibliotecario y pedí un libro sobre las
estrellas... Y la respuesta fue sensacional. Resultó que el Sol era una
estrella pero que estaba muy cerca. Las estrellas eran soles, pero tan lejanos
que sólo parecían puntitos de luz... De repente, la escala del universo se
abrió para mí. Fue una especie de experiencia religiosa. Había algo magnífico
en ello, una grandiosidad, una escala que jamás me ha abandonado. Que nunca me
abandonará”.
¿Por
qué tanta belleza en el universo? ¿Por qué tanta belleza en nuestro cuerpo?
¿Por qué estamos constituidos de polvo sideral, somos polvo de estrellas, somos
escancia, sustancia de ese gran orden (ahora) de ese cielo que frente a
nuestros destella con sintonía de luces,
con fuerza de imágenes con provocación de mitos estamos unidos al universo?
Esa
guerra falsa entre el día y la noche, entre la oscuridad y la luz nos hace disociarnos con el universo. Debemos
aceptarlo.
El
poderío del universo es determinante, enérgico sobre el hombre Antonio Mora
Vélez poeta, dice:
Tienen
que ser verdad
Para
que este universo
De
átomos y moléculas
Pueda
recoger sus fronteras.
Al
final de la expansión
Regresar
al punto de partida
Y
volver a ese otro lado
De
los números imaginarios
En
donde moran
Los
seres que no han sido
Expansión
Regresar
al punto de partida
En
donde moran
Los
seres que no han sido.
¿Usted
qué opina estimado lector?

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