
Feb 07, 2018
Hacer política para hacer negocio
El hecho de actuar correctamente bajo los valores morales y preceptos jurídicos impuestos por la sociedad, provoca en el ser humano una reacción en donde el ser humano se siente valioso, digno de respeto y admiración. Incluso hasta puede sentir que puede ser un modelo a seguir.
La dignidad es un sentimiento de valor propio, por lo que el ser humano en su actuación debe ser libre y respetado, sobre todo por sí mismo; ello le brinda el poder de autonomía sobre sus capacidades y acciones a partir del hecho de que los hombres son seres racionales.
Toda esta concepción de la dignidad corre como un líquido caliente y aromático en el semblante de quien lo siente. Eso mismo pensé cuando el gobernador Javier Corral Jurado, de Chihuahua, comenzó a delinear una marcha rumbo a la Ciudad de México en busca de la dignidad perdida. Se veía tan decidido que el federalismo que une y engarza a los mexicanos se blandía con una Bandera de México cargada con la mano derecha en una escolta donde él mismo se abanderó.
La marcha estaba en la ruta y en ella se unirían muchos ciudadanos que al ver lo albo de todo el contingente, caerían en cuenta de que era necesaria esa lucha. La partida inició a pie, pero pronto llegaron a un lugar donde camiones de transporte de pasajeros los esperaban para continuar.
Los empujones comenzaron, ya que los espacios no eran para todos. Sólo los que fueron previamente seleccionados por Gustavo Madero, el coordinador de la marcha. En las ciudades donde pasaron sólo algunos militantes panistas se concentraban a su paso. La exigencia se fue negociando y delineando en un una serie de demandas del estado de Chihuahua a la Federación; ellas consistían en que entregara un adeudo de 900 millones de pesos que se debían de su ejercicio del presupuesto, así como la extradición de César Duarte, ex gobernador de Chihuahua.
Yo recordé lo distinto de tres caravanas que sucedieron en nuestro país:
1. La Caravana del hambre de los mineros de Nueva Rosita, Coahuila. Un 20 de enero de 1951 los mineros de Nueva Rosita iniciaron una marcha denominada la Caravana del hambre. Sus peticiones incluían el restablecimiento de la legalidad dentro de la Sección 14; respecto al contrato colectivo de trabajo; reinstalación de mineros cesados; reapertura de la cooperativa de consumo y de la clínica; el levantamiento de las disciplinas; pago de los salarios caídos y entrega del dinero retenido por las compañías. La marcha la emprendieron de Coahuila, en el municipio de San Juan de Sabinas, donde se ubica Nueva Rosita, hasta la Ciudad de México.
Al llegar a la Ciudad de México, los caravaneros encontraron las mismas injusticias. Después de permanecer en un parque deportivo acondicionado como campo de concentración, después de haber celebrado mítines en la ciudad, de ser golpeados por la policía y pasar horas en la cárcel y de serles negada la entrevista con el presidente de la República, el juez primero de distrito contestó negativamente el amparo y los caravaneros fueron obligados a regresar, en un ferrocarril para ganado, a su lugar de origen.
2. La marcha de Miguel Hidalgo en Dolores, Guanajuato, que sucedió al momento del movimiento de Independencia de la Nueva España. Cuentan que fue una marcha apoteótica que concentró a cien mil personas con un ejército más entusiasta que efectivo. Nunca este movimiento llega a la Ciudad de México.
3. Las peregrinaciones que llevan al Santuario de Guadalupe, San Juan de los Lagos o Zapopan, donde la gente y su fervor dan una sensación de arrojo, decisión, confianza y determinación.
Ninguna de estas marchas fue reivindicada como la conclusión de "La marcha por la dignidad” encabezada por Javier Corral.
Simbólica se puede decir que fue esta marcha, a pedazos y con enojos, pero al fin se logró lo siguiente:
A.- Ser recibidos por el Secretario de Gobernación;
B.- Acordar en una ceremonia pacífica con diálogo directo y franco las peticiones de:
1.- Acelerar los trámites de localización y extradición de César Duarte ex gobernador de ese estado.
2.- Entrega de 900 millones de pesos.
3.- Por parte del gobierno de Chihuahua y de su gobernador el traslado de Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, ex secretario general del PRI, acusado por el gobierno de Chihuahua de transferir fondos para la campaña del Partido Revolucionario Institucional.
Uno y otro aceptaron y todo volvió a la calma.
Se puede decir ¿que triunfó el federalismo?
¿Se hizo justicia?
¿La Federación modificó sus formas de actuar?
A mí me pareció un secuestro de instituciones, en donde se pagan con intercambio los objetos valiosos y acordados.
En la película de Arráncame la vida —Andrés Ascencio, protagonista— dice: "Todos hacen política para hacer negocio”.
¿Usted qué piensa estimado lector?
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